CONMOCIÓN EN PERÚ POR EL ASESINATO DE UNA EMBARAZADA A LA QUE QUITARON SU BEBÉ
Un rápido despliegue de la Policía de Perú permitió esclarecer en ocho días el crimen de una mujer embarazada que conmocionó al país. La sociedad peruana quedó impactada por la forma en que el cuerpo de Claudina Herrera, de 18 años, fue encontrado el 20 de octubre, atado entre cuerdas y cartones dentro de una bolsa y lleno de algodón en su interior, en una autopista.
El caso alarmó aún más a la ciudadanía cuando el viudo de Claudina, Paulo Castillo, denunció ante la Policía que su esposa estaba embarazad de ocho meses.
El coronel Oswaldo Santos, jefe de la división de homicidios de Lima de la Dirección de Investigación Criminal (DINICRI) anunció hoy la detención de dos mujeres implicadas en el caso.
”Ya sabemos que la joven fue golpeada, asesinada, y que su bebé fue arrebatado de su vientre”, dijo el coronel Santos.
Claudina fue vista el 19 de octubre por cuatro mujeres, saliendo junto con una desconocida, de una pequeña clínica del sector de María del Triunfo, un barrio muy humilde de Lima.
”Elaboramos un dibujo basándonos en las declaraciones y detuvimos ayer de madrugada a Isabel Palacios”, una mujer de 31 años que “admitió haber convencido a Claudina para que la acompañase”, dijo Santos.
”A bordo de un auto, la golpearon con un metal en la cabeza, y así, inconsciente y apenas anestesiada, le extrajeron a su hijo y luego la dejaron morir desangrada”, afirmó.
Una obstetra, identificada como Diana Rivas, de 23 años, fue contratada por Palacios para realizar la operación clandestina, en una casa de San Juan de Miraflores, otro barrio humilde de Lima.
”La pequeña niña, hija de Claudina, fue encontrada en la maternidad de Lima, dentro de una incubadora, pero sana”, dijo Santos, indicando que Palacios, en su confesión, admitió haber promovido el crimen porque deseaba tener un hijo y no podía concebir.
Las dos mujeres implicadas, Palacios y Rivas, fueron detenidas y quedaron a disposición de la fiscalía. El oficial dijo que ambas pueden afrontar penas de 25 a 35 años de prisión.
Jorge Paredes, abogado de Paulo Castillo, viudo de Claudina, dijo en declaraciones radiales que están confirmando “la paternidad con pruebas de ADN para que luego se entregue la niña a Paulo”.
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