CONOCIDO COMERCIANTE COMPROMETIDO POR UNA GRAVE DENUNCIA
El automovilista que en la madrugada del último sábado disparó con un revólver cromado contra otro conductor, rozándolo en el hombro con el mismo proyectil que iría a incrustarse en la cara de su acompañante, habría sido individualizado y, ayer, sus datos personales, señas particulares y características del rodado -con el cual se dio a la fuga- fueron puestos en conocimiento del juez de Instrucción en turno.
Luciano Steger, el joven conductor que en la esquina formada por avenida Urquiza y calle Catamarca fue rozado por el disparo que habría de alcanzar en el pómulo a su amigo D. A., se presentó en Tribunales para denunciar formalmente a ese hombre a quien -investigación particular mediante- encuentra idéntico a su atacante, es decir, a ese desconocido que, armado de revólver, descendió de un automóvil Ford Focus blanco con vidrios polarizados y disparó contra su persona.
El denunciado en sede judicial ayer es un conocido comerciante de nuestro medio, un hombre canoso de unos 50 años de edad a quien localizó Steger -con ayuda de sus compañeros de trabajo-, pudiéndolo reconocer inmediatamente por sus rasgos fisonómicos cuando, al parecer, lo vio descender de su automóvil en un estacionamiento céntrico cercano al establecimiento de su propiedad.
El sábado, poco antes de las cuatro de la mañana, Steger y su amigo D. A. se conducían por avenida Urquiza en un Fiat Siena y, ambos, en la creencia de estar ante un amigo común, hicieron señas al conductor del Focus, pero se habían equivocado. Molesto, ese conductor -a quien acompañaba una mujer joven- bajó uno de los vidrios polarizados y los insultó.
Tras la agresión verbal, los dos conductores reanudaron la marcha, pero cuando todavía no habían sobrepasado la bocacalle el desconocido realizó algunas maniobras de riesgo, como frenar y acelerar su vehículo ante el coche de Steger, situación que derivó en un roce entre ambos rodados.
Fue en esas circunstancia -según los jóvenes amigos- que el desconocido frenó, bajó del auto y a la carrera cargó contra ellos empuñando el revólver. Mientras Steger formalizaba su denuncia ante el juez de Instrucción en turno Dr. Julio Cesar Costa, esta misma mañana D. A. recibía el alta médica en el hospital público. Pero D. A., quien ya se habría reintegrado a su domicilio, tiene todavía alojado -en el maxilar superior- el proyectil que lo alcanzó en el pómulo.
“La noche del 23 nací de nuevo”, nos confió Luciano Steger ayer y agregó que -por su familia- no ahorrará esfuerzos para que en este caso se haga justicia.
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