CONSTANTINO RAZZETTI, LA HISTORIA DE UN CRIMEN Y 30 AÑOS DE IMPUNIDAD EN SANTA FE
El oscuro piso del crimen político impune en la provincia de Santa Fe, tiene una baldosa inicial que aún respira reclamando esclarecimiento.
Ni la anestesia de la dictadura, ni las claudicaciones de la débil democracia, han conseguido acallar las voces de los familiares, que marcados por el tiempo, ramifican en la sangre de los ausentes, reclamos que truenan en la conciencia de los responsables.
Por allí anda Menéndez dando explicaciones, asustado. Por allí Astiz, aterrado con un vuelo –como el de las monjas francesas- que lo lleve a París a rendir cuentas.
Por ahí andan, también, aunque atrapados por la perversa teoria de los dos demonios, Firmenich, Perdía y Vaca Narvaja, explicando si existió alguna maniobra de “entrega” de sus compañeros, en la “contraofensiva” montonera.
Los crímenes silencian, pero siempre, dejan hendijas, por donde se termina colando el aire de la justicia.
Es un extraño tiempo, en el que algunos argentinos, empiezan a recuperar, derogación del Punto Final y la obediencia debida mediante, las ilusiones de concretar en la Justicia, la reparación de las amputaciones que el terrorismo de estado y la violencia organizada, les quitó.
¿Dónde ponemos al crimen de Constantino Razzetti? ¿Quién fue Constantino Razzetti? ¿Por qué lo mataron? ¿Quienes lo mataron?. ¿Por que enterraron en el olvido su nombre y su crimen? ¿Por qué casi nadie recoge la historia del más importante crimen político de la historia reciente de la provincia de Santa Fe?
Parecen preguntas sencillas de responder, pero que guardan en sus respuestas, buena parte de la trama del poder político de los últimos 30 años de impunidad en la Provincia.
Ese es el caso de Constantino Razzetti. El primer crimen político de los años 70´ en la provincia de Santa Fe. Un crimen sin prensa. Un crimen, que como todos, sigue pisoteado por la impunidad, y defendido por los familiares que se resisten a enterrar sin explicaciones la historia de uno de los dirigentes mas importantes que haya conocido la política vernácula, durante los años duros.
¿QUIEN FUE CONSTANTINO RAZZETTI?
Razzetti, nació a la política tras la caída de Perón en septiembre de 1955. En aquel entonces, Constantino era docente de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Rosario. Desarrolló una vasta actividad social, sin fronteras temáticas.
“No soy el más indicado para contar la historia de mi viejo”, dice orgulloso Carlos Razzetti, uno de los tres hijos de Constantino, pero igual arremete: “Llegó a Rosario desde Pince, en la provincia de Córdoba, vino a estudiar bioquímica, se recibió e ingresó como ayudante de cátedra de semiología en medicina y en el 47 era jefe de cátedra de la facultad”.
“En el 55 pasó a la resistencia, tras la mal llamada Revolución Libertadora, que lo cesanteó por incapacidad científica e inmoralidad política, y puso un laboratorio en Córdoba y Santiago (esquina céntrica de Rosario), y a partir de ahí empieza a trabajar en lo social. El viejo fundó el antirrábico de Rosario, bromatología portuaria, fue cofundador de San Cristóbal Seguros… en fin. Un tipo todo terreno, de una profunda formación política”, cuenta entusiasmado Carlos, de 48 años, que desde hace 29 años, y once meses, persigue el esclarecimiento del hecho.
“En el 62, fue convencional Constituyente de la Provincia de Santa Fe. Su nombre aparece entre los que firmaron y crearon la constitución que rige a los santafesinos”.
La envergadura de Razzetti, se traduce en su relación con el máximo exponente del Justicialismo : el mismisimo Perón lo recibió en Madrid: “ Fue el único dirigente rosarino que fue recibido por Perón en Puerta de Hierro. En 1969, pasó tres semanas viviendo en la residencia del general”, concluye Carlos Razzetti.
Angel Baltuzzi, ex ministro Ministro de Gobierno de la Provincia durante la gestión de Reutemann, y fuertemente cuestionado por su comportamiento en “el caso Razzetti” lo define “como un maestro. Un tipo al que acudíamos para escuchar sus consejos. Un hombre honesto, de una gran formación política, y una capacidad oratoria sin parangón”.
-¿Por qué permitieron que figura de Razzetti, y el crimen, quedara enterrado en el olvido?, le pregunta este periodista.
-Es que después vino la dictadura… – se justifica – entonces yo estuve 7 años fuera del país por este motivo y los amigos de Razzetti también, pasaron los años y la figura de Razzetti no fue reivindicada con toda la justicia y magnitud que su trayectoria y su conducta merecían. Con lo cual estamos en mora realmente, yo he hecho una autocrítica con él en este sentido”… concluye con un tono de marcada emoción.
La opinión de Baltuzzi no es cualquier opinión. Es la opinión de un hombre que tuvo mucha cercanía con Razzetti en los días del homicidio, y además, Ministro de Gobierno de la Provincia, una provincia que jamás, manifestó un solo esfuerzo por reabrir la causa y encontrar a los asesinos.
Constantino Razzetti. Un tipo querido y respetado. El símbolo de la Juventud Peronista que quería cambiar el mundo.
Los memoriosos cuentan que a su sepelio, concurrieron entre doce y quince mil rosarinos. En la actualidad, el Concejo Municipal de Rosario lo designará Ciudadano Ilustre, la Universidad de Rosario le impondrá su nombre al aula Magna de la Facultad de Medicina, y la avenida Circunvalación que une a la calle Perón hasta el Puente Rosario-Victoria, llevará desde el proximo 16 de octubre su nombre.
¿PERO, POR QUÉ Y QUIENES MATARON A RAZZETTI?
La generación de dirigentes que convivieron con Razzetti ( Venecia, Baltuzzi, Rubeo, Rosúa, entre otros) se encargaron sospechosamente de enterrar su historia. Por acción u omisión. Los hombres que rodeaban a Constantino en los días de su muerte, guardaron un cerrado silencio alrededor de las pistas del crimen, pese a jurar junto al féretro, que perseguirían hasta el final, su esclarecimiento.
El expediente judicial que tramitó la investigación del crimen, estuvo repleto de irregularidades, y la causa, al paso del tiempo, fue archivada y luego prescripta.
En el programa RadioHistorias, que se emite por Radio Universidad de Rosario y que conduce Carlos Del Frade, otro ex ministro de gobierno, Esteban Borgonovo, reconoció que la causa penal que llevó adelante la investigación del crimen, no existió.
-“No hubo investigación seria, nunca fue proporcional a la dimensión del crimen. El expediente expresa una actividad del juez ligada a lo formal, pero no refleja coherencia. No hay hipótesis que hayan sido seguidas con seriedad. Hay una asuencia sintomática del fiscal. No hubo fiscal . Existe la paradoja de que se mencionan a posibles autores, el propio juez ordena el paradero de los presuntos culpables, pero nunca los cita. Es una causa absurda, hay mucha gente mencionada, pero la causa se muere sin ninguna razón. Es una No investigación.”, expresa Borgonovo.
Y agrega: “- es uno de los primeros, sino el primer crimen político de la vida política moderna de la Argentina”.
AQUELLA NOCHE DEL 16 DE OCTUBRE DE 1973
Fue interceptado en la puerta de su casa, mientras bajaba abrir el portón, frente a los ojos de su esposa y uno de sus tres hijos. Cinco balazos acabaron con su vida. Dos lo hicieron caer, y tres, gatillados a manera de remate, mientras agonizaba en el suelo. Su esposa, Nélida Gitrón de Razzetti, que no fue alcanzada por dos balazos que la tenían como destinataria, alcanzó a ver la huida de los tres asesinos, que se escapaban en un Torino verde, habiendo cumplido el objetivo: concretar el crimen político más importante de la historia de los últimos 30 años en la provincia de Santa Fe.
Se cumplía el segundo día de la tercera presidencia de Juan Domingo Perón. En la provincia gobernaba, desde los tiempos de Cámpora, Carlos Silvestre Begnis –desarrollista- que había llegado a la primera magistratura, de la mano del FREJULI, esa alianza que creó Perón, para garantizar lo que nadie dudaba que tenía garantizado: el triunfo aplastante en las urnas.
Carlos Del Frade, describe en su último libro “Santa Fue, una provincia robada”, las últimas horas de la vida de Razzetti, y los detalles que la justicia rosarina, jamás investigó (ver nota relacionada: ¿ quien mató a Constantino Razzetti).
LAS HIPÓTESIS Y LOS SILENCIOS
No fue un crimen común, ni un típico arrebato de muchachotes sobrepasados por la dósis de alcohol, a los que nos acostumbraron los 90′.
La redada fue planificada con antelación, y a 30 años, pese a las decenas de elementos existentes para sospechar de sus autores, el crimen de Constantino Razzetti, nunca fue esclarecido.
Razzetti, al momento de su muerte, era vicepresidente del Banco Municipal de Rosario. Su hijo Carlos, le dijo al programa De Radio Somos de LT10 que: “Desde el Banco se estaban otorgando subsidios al Sindicato de la Carne y de la Madera, con descubiertos que no estaban bien avalados, mi papá se opuso a eso. Creo que impidió que se le robaran la plata a los rosarinos”, precisó.
“Todo el mundo sabe que si bien el Secretario General de la Carne era Gerardo Cabrera, el que manejaba los hilos era Luis Rubeo”, agrega.
-¿Pero quién crees que fueron los asesinos de tu viejo?
“Yo tengo la hipótesis de que mi Papá le arruinó un negocio a Luis Rubeo”, y “siempre me quedó la sensación de que Rubeo tuvo algo que ver con la muerte de mi viejo”, explícita Carlos Razzetti.
“Después de la muerte de él habría habido una reunión en una Unidad Básica que estaba ubicada en las calles Cochabamba y Rosario. Habrían participado de ella Roberto Rossúa, que llegó al Ministerio gracias a Luis Rubeo, y también asistieron ex compañeros de mi papá, como Ángel Baltuzzi, Hugo Venecia y cuatro personas más, que extrañamente este último no se acuerda quienes eran”, agregó.
Esa lista se la acercó una militante de la JP, Angelita Pereyra, y Venecia misteriosamente no se acuerda de quienes integraban esa lista. “En esa reunión se pactó impunidad en el caso de mi viejo”, dice Carlos Razzetti. “En esa reunión, Luis Rubeo habría negociado la impunidad, y yo estoy casi convencido de que fue el quien lo mandó a matar”, sentencia.
Rubeo, Rosúa, Venecia, Baltuzzi, son nombres que se repiten en las explicaciones que dan los familiares. Hubo inacción judical y política, que los empecinados Razzetti que subsisten, se empeñan en desperezar. Contra el tiempo y los pactos de impunidad.
El próximo 16 de octubre se cumplirán 30 años de la muerte de Constantino Razzetti. Y en coincidencia, algunos dirigentes empiezan a despabilarse y comenzarán a desenterrar del olvido al Bioquímico asesinado.
¿Tendrán la valentía de instar a la reapertura de la causa?
El 16, Razzetti será declarado ciudadano ilustre de Rosario por el Concejo Deliberante y la Avenida Circunvalación, llevará su nombre en el tramo que va desde Perón hasta el Puente Rosario-Victoria. (” Desde Perón hasta Victoria, ¿ que curioso, no?, agrega Carlos Razzetti )
Falta la segunda batalla, la que le quita el sueño a Carlos Razzetti, y la que espera la memoria de Constantino desde hace 30 años: la de la reactivación de la causa Judicial, que permita avanzar sobre sus responsables.
Para ahogar impunidades. Para evitar que la cadena de impunidades, nos siga hundiendo en la indignidad. Y nos quite la ilusión de ser un país en serio.
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