CONSTRUIRÁN UNA OBRA QUE TRANQUILIZARÁ A CAÑADA DE GÓMEZ
Más vale tarde que nunca. En el Ministerio de Economía de la Nación se abrieron los sobres de una licitación para obras que impedirán nuevas inundaciones en Cañada de Gómez como la que vivió en noviembre de 2000. Aquella tragedia provocó tres muertos y 11 mil habitantes -un tercio del municipio- fueron arrasados por el agua. Se estima que en enero de 2006 podrían finalizar las obras.
La licitación fue respondida por 14 empresas, lo que demuestra confianza e interés en trabajar para el Estado nacional, con cifras propuestas que oscilan entre siete y nueve millones de pesos, excepto la de Perales Aguiar -compañía que está realizando obras en la avenida de circunvalación en Rosario- que presupuestó 11,3 millones.
La obra hídrica de Cañada, que será dirigida por la Subsecretaría de Recursos Hídricos, incluirá la construcción de una presa contenedora que evitará -en el caso de lluvias extraordinarias- que pasen más de 300 metros cúbicos por segundo de caudal de agua hacia el arroyo Cañada de Gómez, el mismo que colapsó en 2000. Con los trabajos terminados, que incluirán una rectificación de siete kilómetros para mejorar su capacidad de conducción, el arroyo podrá cargar hasta 450 metros cúbicos por segundo, con lo cual no volverá a desbordarse.
La ausencia de obras hídricas en Santa Fe es un tema delicado. La provincia exhibe un indecoroso récord de muertos, casi treinta desde 2000 hasta la fecha, ahogados a causa directa de la furia de las aguas y de la falta de obras adecuadas para evitar los desastres. Desde el departamento General López, donde la laguna La Picasa inundó cientos de miles de hectáreas de campo y mantiene cortada la ruta nacional 7 y el ex ferrocarril San Martín, hasta la ciudad capital, que sufrió la catástrofe de 2003, Santa Fe está en deuda con las obras hidráulicas. Ahora, bajo la dirección de la ingeniera Iris Jöch y con los recursos de un fondo hídrico (cinco centavos por cada litro de nafta y por cada metro cúbico de GNC vendidos en todo el país), Cañada de Gómez tendrá la obra que estaba necesitando.
Llegaron hasta el quinto piso de Economía para presenciar el acto la intendenta de Cañada, Stella Clérici -que movilizó a un grupo de cañadenses hasta Buenos Aires-, el senador por el departamento Iriondo, Norberto Betique, y, entre otros, la senadora nacional Rosana Latorre. Todos de la mano de Héctor Cavallero, un especialista en obra pública desde sus tiempos de intendente rosarino, ahora delegado de Jorge Obeid y a cargo de la Casa de Santa Fe en Buenos Aires.
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