CONSUMO: LA CLASE MEDIA RETOMA HÁBITOS PREVIOS A LA CRISIS
La recuperación del poder de compra por las mejoras salariales de los últimos meses, sumada a un mayor consumo de productos suntuarios o no esenciales, están reforzando los hábitos que la clase media tenía antes de la crisis.
Esto significa que, no sólo la franja social con ingresos promedio de 2.000 pesos mensuales creció (pasó del 34% en 2005 al 40% en 2006), sino que también está gastando más en salidas y entretenimientos fuera del hogar, en la compra de ropa, en pagar deudas y préstamos y en adquirir artefactos con mayor tecnología, entre otras cosas.
Este es uno de los cambios registrados entre los consumidores locales, según un estudio de la consultora ACNielsen que fue presentado, ayer en conferencia de prensa.
Según el trabajo, con el dinero sobrante, después de cubrir los gastos esenciales, el 54% de la gente señaló que lo destina a las salidas, el 42% a comprar ropa, el 36% a cubrir los gastos de las tarjetas de crédito y a saldar préstamos, el 35% a hacer mejoras en la casa y un 35% al ahorro.
Un dato clave, según la consultora es que el gasto de la canasta básica del hogar representa, hoy, una porción menor del ingreso. Mientras, para la franja media de la población, ese gasto en productos de consumo masivo se llevaba el 44% de sus ingresos, este año, esa porción cayó al 38%. La ecuación se dio, incluso, en los sectores socioeconómicos más bajos, para quienes el gasto pasó de ser el 59% el año pasado, al 57%, en 2006.
En términos generales, el poder de compra real, este año, recuperó 4 puntos, según el informe. Con todo, “todavía estamos 12 puntos por debajo de los niveles del 2002”, aclaró Fernando Subán, director de ACNielsen para Argentina, Uruguay y Paraguay.
Otro punto es que las ofertas ya no son el imán más fuerte de los comercios para atraer clientes. La “cercanía” y la “calidad” pasaron a ser los principales motivos de elección de los canales de compra.
Por eso, este año, los híper y supermercados, aplicaron una estrategia que les está dando buenos resultados, según Subán, y que les permitió quedarse con el 33,5 por ciento de las ventas, mientras que en 2005 tenían el 32,2%.
“Se diversificaron más en propuestas de artículos durables, es decir electrodomésticos, textiles o esparcimiento, a través de fuertes campañas de comunicación, además de implementar la canasta de productos acordados con el Gobierno”, explicó.
El impacto de las rebajas fue positivo para la cadenas, según el directivo, especialmente en alimentos y artículos de cosmética y tocador, aunque no tanto en bebidas. No obstante, —como informó este diario hace más de un mes— sólo una pequeña porción de consumidores mostró real interés por comprar este tipo de productos. La mayoría, el 78%, según la consultora, “compró sólo algunos productos”.
Finalmente, hay dos factores que están encendiendo una luz amarilla en el mapa del consumo local, según advirtió ACNielsen.
Uno, es la desaceleración que vienen registrando los volúmenes de consumo masivo en los últimos meses. El otro, son los aumentos de precios que mantienen en vilo al bolsillo de los consumidores.
Según recordó el informe de la consultora, en base a datos de organismos oficiales, este año la inflación llegaría al 12,7% —una de las más altas en America latina, junto con la de Venezuela— mientras que el consumo —que en 2005 alcanzó el récord de la región con un crecimiento del 18%— este año, según las proyecciones, subirá un 9%.
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