Continúa este martes el juicio por el crimen de Silvia Suppo
El proceso se lleva a cabo en los Tribunales Federales de Santa Fe. Se espera que haya al menos tres audiencias más. La escena del crimen, las pruebas y supuestas advertencias a la víctima, entre las cuestiones principales.
El descuido de la escena del crimen, posibles amenazas a la víctima y dudas sobre un video de la Terminal de Ómnibus son algunas de las cuestiones más relevantes que resurgieron hasta ahora en el juicio por el crimen de Silvia Suppo, ocurrido el 29 de marzo de 2010, en su local comercial de Rafaela.
El proceso, que se lleva a cabo en el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Santa Fe, comenzó el 16 de diciembre pasado. Hoy será la sexta audiencia. Los acusados del asesinato son Rodrigo Sosa y Rodolfo Cóceres, quienes, según la instrucción, ingresaron esa mañana al local de Suppo para robarle y terminaron asesinándola de nueve puñaladas. Se les imputa un homicidio agravado, cuya pena es la prisión perpetua.
La familia de Suppo y la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación objetaron el inicio del juicio. Sostienen que aún no se completó la investigación de la hipótesis de un crimen por encargo, teniendo en cuenta que Suppo era una ex presa política y testigo en causas de delitos de lesa humanidad cometidos en Santa Fe.
Sin embargo, el Tribunal decidió iniciar el proceso oral al afirmar que los dos acusados llevan cuatro años de prisión preventiva. En teoría, la línea de un crimen por encargo debe continuar siendo investigada por el juez federal de Rosario Marcelo Bailaque.
Escena del crimen
Tanto policías como familiares y allegados a Suppo que estuvieron en el local comercial donde la asesinaron declararon que no hubo ningún vallado ni cintas para proteger el área. Recordaron haber visto numerosos agentes policiales, vecinos y la prensa dentro y fuera del local. Héctor Bonzi, policía retirado que formaba parte del equipo de criminalística explicó que no pudieron recabar ninguna huella digital del negocio porque no había sido debidamente preservado. El hombre sostuvo que comprendía parte de la situación porque en el lugar debieron trabajar médicos. Sin embargo, señaló ante los jueces que el lugar debió haber estado delimitado y que no se debería haber permitido que personas ingresen al local o transiten por la vereda.
Posibles amenazas
En la primera y la cuarta audiencia el tribunal escuchó a testigos que señalaron que Suppo había vivido al menos dos situaciones extrañas antes de ser asesinada. Una fue un mes antes, aproximadamente, cuando un vehículo utilitario Kangoo la siguió una tarde en que la mujer había salido a caminar con una amiga. Al hecho lo relató Estefanía Orellano, quien en marzo de 2010 era novia de Andrés Destéfani, hijo de la víctima. La joven también recordó que la mañana en que mataron a Silvia, Andrés había salido pasadas las 6 de la mañana de la casa, que está contigua al local comercial, y había visto a un hombre calvo mirando la vidriera, que luego los siguió unas cuadras. En el primer día del juicio, Destéfani también declaró sobre ese episodio.
Cóceres y Sosa
Son los dos únicos acusados en el crimen, que están presentes en todas las audiencias de juicio. Sosa vivía en Rafaela, en calle Grierson del barrio 2 de Abril. Cóceres, su primo, tenía domicilio en Santa Fe, pero en ese momento estaba en Rafaela. Los policías que declararon hasta ahora en el juicio, al ser consultados sobre cómo se llegó a dar con ambos jóvenes, mencionaron que fue por advertencia del agente policial Cristian Bulacios. Al declarar en la quinta audiencia, Bulacios afirmó que los relacionó con el hecho porque sabía que Sosa lavaba autos en la zona. Ello generó numerosas preguntas por parte del tribunal y las partes, ya que no comprendía esa asociación.
Video
El apoderado de la Terminal de Omnibus de Rafaela, Hernán Gunzinger, declaró que al día siguiente del crimen, la Policía le solicitó una copia de la grabación de las cámaras de seguridad porque sospechaban que los acusados habían viajado a Santa Fe. El hombre dijo que llevó lo solicitado a la Jefatura de Policía, pero que tiempo después el juzgado le volvió a pedir las copias. “Me dijeron que yo no había llevado nada a la Jefatura siendo que yo había ido personalmente a llevarlas”, declaró Gunzinger ante el tribunal. En esa grabación se pudo ver a los acusados cuando tomaban el colectivo.
El tribunal y las partes
El tribunal está conformado por los jueces federales María Ivon Vella, José María Escobar Cello y Luciano Lauría. La querella está formada por la familia de Suppo (representados por los abogados Guillermo Munne y Lucila Puyol) y la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. Por el Ministerio Público Fiscal están presentes Martín Suarez Faisal y Natalia Palacin. El defensor oficial de los acusados es Martín Gesino.
Fuente: Diario La Opinión de Rafaela
Este contenido no está abierto a comentarios

