CONTINÚA LA POLÉMICA POR EL INGRESO A MEDICINA
Esta mañana, los 70 ingresantes a la carrera de medicina que no entraron en nuestra ciudad, dado a que el cupo definitivo quedó en 172 e incluyó a quienes rindieron bien el primer examen, se manifestaron en las instalaciones de la Facultad de Ciencias y Humanidades, sita en el Paraje El Pozo, con la finalidad de repudiar la decisión y dar cuenta de su postura.
Para ello, recurrieron a la toma de un aula y a la entrega de una serie de folletos dirigidos a la comunidad con la inscripción La salud y la educación pública no se negocian. No a los cupos.
Según manifestaron, la medida corresponde “a un desacuerdo con la UNL que, en cierta medida, les está negando la posibilidad de estudiar”.
“Los ingresantes, padres y estudiantes de medicina apoyamos este reclamo. El año pasado pasó lo mismo y, en aquella oportunidad, los fundamentos fueron edilicios y económicos. Sin embargo, luego de una semana de reclamos y de lucha se dejó de lado la decisión e ingresaron 320”, expuso Sebastián Saldañia, representante del Centro de Estudiantes de la carrera.
“Hoy, las excusas no son económicas ni edilicias sino que lo que argumentan es que no se van a poder hacer las prácticas en 6° año. Motivo que para nosotros simboliza una prohibición al derecho de estudiar”.
Para los estudiantes afectados, las excusas son políticas y para nada académicas. Por ello es que decidieron no aceptar la decisión y tomar desde hace 24 hs. un aula de dicha facultad.
Además, los alumnos repudiaron la manera en que se les informó el cupo ya que se produjo cuando, a la hora de rendir el ingreso, les hicieron firmar un documento aceptando dicho número a cambio de la posibilidad de rendir.
Por otro lado, y mientras los jóvenes realizaban su descargo, tuvo lugar en el despacho del director académico del Programa de Ciencias Médicas, José Eduardo Hadad, una reunión con los padres de los jóvenes afectados. En la misma, dicho director expuso que la decisión del cupo está tomada y se debe a que “el desborde de alumnos ocasionará problemas a la hora de realizar las prácticas. No puede haber tantos ingresantes porque perjudicará la excelencia académica y, a la vez, el respeto por el enfermo”.
“Nos parece correcta la decisión pensando en la población médica que existe y en la comunidad. En definitiva, el problema no son los 70 alumnos sino el desfasaje que se producirá”, agregó Hadad.
Por último, los estudiantes, una vez que fueron notificados de la irrevocable decisión, marcharon desde la Facultad de Humanidades y Ciencias del Pozo hasta la puerta del Rectorado de la UNL. El objetivo: que las autoridades municipales intervengan en la cuestión y se revea la decisión.
Al cierre de la edición, los afectados anunciaron que cortarían bulevar a la espera de una respuesta.
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