Continúa la toma de rehenes en la escuela rusa
Las fuerzas del orden descartan todo recurso a la fuerza para liberar a las 354 personas, entre ellas 132 niños, que permanecen en poder de un comando de hombres armados en una escuela del sur de Rusia, aseguró el jefe del Servicio Federal de Seguridad (FSB) para Osetia del Norte en declaraciones a la agencia de prensa Itar Tass. "No hay alternativas al diálogo", declaró Valeri Andreiev a Itar Tass, asegurando que las fuerzas del orden no lanzarán un asalto. "Es necesario prever un proceso de negociaciones largo y tenso", añadió. Multitudes formadas por familiares de la víctimas y pobladores locales esperaban informes sobre sus vecinos y seres queridos, con su nerviosismo incrementándose a consecuencia de los tiroteos esporádicos desde el acordonado lugar de la crisis. Los sujetos amenazaron con hacer estallar la escuela si la policía la toma, pero sus demandas aún no son claras. Las negociaciones vía telefónica continuaron durante la noche y la madrugada, con la participación del conocido pediatra Leonid Roshal, quien ayudó a los rehenes tomados por rebeldes chechenos en un teatro de Moscú en el 2002. Los elementos armados exigieron su participación. La televisora rusa NTV informó que Roshal le dijo a los militantes que se les permitiría salir del plantel sin problemas, pero ellos rechazaron el ofrecimiento. Lev Dzugayev, un asesor del presidente de Osetia del Norte, dijo que las conversaciones no tuvieron logro alguno hasta el momento. Los informes sobre víctimas en el ataque variaron ampliamente, pero una fuente del comando conjunto a cargo de la crisis dijo, bajo condición de no ser identificado, que 16 personas muerieron 12 de ellas dentro de la escuela, dos en un hospital y otros dos cuyos cuerpos continuaban afuera del plantel, sin poder ser retirados a consecuencia de los disparos, además de haber 13 heridos. Uno de los muertos era el padre de un alumno, que trató de enfrentar a los atacantes. Kazbek Dzantiyev, jefe del Ministerio del Interior de Osetia del Norte, dijo a la agencia noticiosa ITAR-Tass dijo que eran 12 los muertos. La acción ocurrió un día después de que una supuesta terrorista chechena se hizo estallar a sí misma en una estación del tren subterráneo de Moscú, dejando nueve muertos, apenas una semana después de que 90 personas murieron en la caída de dos aviones de pasajeros en lo que se sospecha fue un acto de terrorismo. El presidente Vladimir Putin, quien interrumpió sus vacaciones de trabajo en el puerto de Sochi, en el Mar Negro, regresó a Moscú el miércoles ante la crisis y suspendió una visita de dos días a Turquía que se iniciaría el jueves, dijo el Kremlin. Sin embargo, no hizo declaraciones públicas sobre la toma de rehenes, lo cual suele ocurrir durante situaciones de crisis. El asalto se inició en la mañana, durante el primer día del ciclo escolar ruso, cuando tradicionalmente muchos de los padres acompañan a sus hijos a la escuela. Los informes dijeron que el ataque ocurrió antes de una ceremonia previa al inicio de clases. Los atacantes llegaron en un camión cubierto, del tipo empleado para el transporte de tropa.
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