CONTINUARÁN LAS PROTESTAS EN BOLIVIA
Bolivia vive hoy un día más de bloqueos en las rutas del país, en medio de la incertidumbre por la decisión del Congreso de no reunirse para tratar sobre la futura Asamblea Constituyente y la ley del referéndum sobre autonomía.
A la espera de la reacción de los principales sectores sociales y grupos favorables a la convocatoria de la Asamblea Constituyente y la nacionalización de los hidrocarburos, y ante la decisión de los parlamentarios de no empezar la sesión sin consenso previo sobre los principales temas del día, algunas agrupaciones anunciaron la continuación de los bloqueos.
El Servicio Nacional de Caminos informaba a últimas horas de ayer sobre cortes en 42 puntos de las rutas del país en los departamentos de La Paz, Cochabamba, Oruro, Chuquisaca, Potosí y Tarija, y sólo en Santa Cruz, Beni y Pando la situación era de normalidad.
La Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) de El Alto, ciudad aledaña a La Paz, intensifica hoy las marchas hacia la capital administrativa y los cortes en la carretera que comunica esta capital con el aeropuerto internacional.
Además, rechazaron una iniciativa de diálogo ofrecida por el gobierno y acordaron consolidar el bloqueo en El Alto, especialmente en la zona de Senkata, punto de abastecimiento de gas y carburantes para La Paz, cuyo bloqueo desató en octubre de 2003 la crisis que desembocó en la renuncia a la presidencia de Gonzalo Sánchez de Lozada.
COMPÁS DE ESPERA EN EL CONGRESO
Mientras, los parlamentarios continúan los contactos para tratar de destrabar el “empantanamiento”, en palabras de los propios legisladores, en que se encuentra el Congreso por las diferencias en los planteamientos de los distintos sectores sobre la Asamblea Constituyente y el referéndum autonomista.
Los parlamentarios y líderes cívicos de las regiones de Santa Cruz, Pando, Tarija y Beni y algunos partidos conservadores aspiran a la celebración de un referéndum autonómico en coincidencia con la próxima elección de prefectos (gobernadores) en los nueve departamentos bolivianos, prevista para el próximo 12 de agosto.
En el lado opuesto están la mayoría de los legisladores de los otros cinco departamentos del país y el partido opositor Movimiento Al Socialismo (MAS), del líder cocalero Evo Morales, que consideran indispensable fijar la fecha de convocatoria de una Asamblea Constituyente y en esta instancia debatir la cuestión autonómica.
Aunque la decisión del presidente del Congreso, Hormando Vaca Díez, de no celebrar ayer la sesión contó con el apoyo de todas las agrupaciones, incluido el MAS, la posibilidad de que diputados y senadores se reúnan en el hemiciclo parece todavía lejana.
“Hoy todo el mundo coincide en que hay que trabajar primero los consensos y después instalar el plenario. Creo que esa es una decisión atinada y reitero una vez más, unánime; en consecuencia les pido paciencia”, dijo el presidente del órgano legislativo.
Grupos de campesinos cocaleros iniciaron paralelamente anoche una vigilia en las inmediaciones del Congreso con la consigna de no abandonarla hasta que los legisladores aprueben la convocatoria de la Asamblea Constituyente.
MEDIACIÓN DE LA IGLESIA
Por su parte, el Gobierno acogió con beneplácito la posibilidad de que la Iglesia Católica pueda mediar en el conflicto.
La Conferencia Episcopal Boliviana presenta hoy una iniciativa bajo el nombre “Pónganse todos de acuerdo” para tratar de desbloquear la situación política.
Simultáneamente comienza una huelga de transportistas en todo el país y se cumple el segundo día de paro en el sector de la salud pública, que ha reducido la atención de los servicios de emergencia.
La Asamblea Permanente de los Derechos Humanos llamó a los sectores que mantienen medidas de presión a que respeten los derechos del resto de la población que no participa en las movilizaciones.
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