CONTRA LA VIOLENCIA FAMILIAR
El Hogar Alicia Moreau de Justo –que depende del Área de la Mujer de la Secretaría de Promoción Social de la Municipalidad– fue distinguido a nivel internacional como “buena práctica”. Esto significa que la experiencia logró intervenciones orientadas a romper con el ciclo de violencia que padecen las mujeres, tejiendo redes para su prevención. Este hogar atiende un promedio de 60 mujeres con sus hijos por año, y es parte de un programa de detección, atención y prevención de la violencia familiar. El programa brinda asistencia integral a través de equipos interdisciplinarios especializados, que atienden en Centros Municipales de Distritos (CMD) y en espacios descentralizados.
El reconocimiento fue otorgado en el marco del Encuentro Interamericano hacia la consolidación de un modelo de atención en refugios a través del intercambio de experiencias, organizado por la Red Nacional de Refugios, y se realizó entre el 19 y el 21 de setiembre en la ciudad de México. El encuentro tuvo como objetivo elevar los estándares de calidad, sistematizar los procesos de intervención y la atención que se brinda en los refugios, ponderando la defensa de los derechos de las mujeres víctimas de violencia. Para eso se realizaron conferencias, talleres y mesas de trabajo donde se reflexionó sobre la consolidación de estrategias de atención a la violencia en el continente americano.
El jurado que otorgó la distinción, mediante una convocatoria que se abrió en julio, pertenece a diversos organismos interamericanos: el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (Unifem); el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud); el Instituto Nacional de Desarrollo Social de México (Indesol); y el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres).
La coordinadora del Área de la Mujer, Mariana Alonso, explicó que la consideración de “buena práctica” implica que el hogar se enmarca “en un dispositivo destinado a romper el ciclo de violencia, generando alianzas interinstitucionales”. “Este entramado permite maximizar el impacto de los refugios en la protección, atención, prevención de la violencia. Al mismo tiempo, estimula el empoderamiento de las mujeres y el diseño de un plan de vida sin violencia”, agregó.
Según la funcionaria, “el objetivo de este hogar no es sólo resguardar de manera momentánea a la mujer víctima de violencia, sino también realizar un acompañamiento interdisciplinario para que cada mujer pueda construir un modo de vida libre de violencia”.
El Alicia Moreau de Justo comparte su finalidad institucional con otro espacio de características similares, Casa Amiga. Ambos son parte del programa municipal contra violencia familiar. Éste se completa con una línea gratuita de atención denominada “teléfono verde” (0800-444-420), que está abierta de lunes a viernes, entre las 8 y las 19. También, con equipos de asesoramiento interdisciplinario que brindan apoyo desde los aspectos social, psicológico y legal, en los seis centros de distrito. A eso se suman taller de prevención y promoción de la no violencia.
“Como muchas otras problemáticas de género, el problema de la violencia se ha mantenido dentro de la esfera de la vida privada de las personas”, indicó Alonso apuntando a una de las cuestiones fundamentales de la probelmática de la violencia familiar contra la mujer.
“Sin embargo, es deber del Estado realizar intervenciones a través de leyes específicas y ofrecer servicios complementarios. Esto pone en evidencia que se trata de una problemática pública, que debe ser denunciada porque se trata de una grave violación a los derechos humanos”, agregó la funcionaria municipal con relación al lugar del Estado.
LAS INSTITUCIONES QUE BRINDAN APOYO
Los casos de denuncias en Tribunales se triplicaron desde la reglamentación de la ley provincial 11.529 de violencia familiar, en 2001. Si en esa época se denunciaban unos 500 casos, para 2004, la cifra había crecido hasta unas 1.500 denuncias.
La violencia familiar es sufrida, de manera mayoritaria, por mujeres, niños y niñas. Se trata de un proceso complejo que se evidencia a través de maltratos psicológicos, físicos, sexuales y económicos.
Ante esta situación, se puede concurrir a los Tribunales de Rosario (Balcarce 1650), teléfono 4721700. En casos de violación o abusos sexuales contra la mujer, sus hijos o hijas, se puede recurrir al Centro de Orientación a la Víctima de Delitos Sexuales, Italia 2153 PA (comisaría 5a), teléfono 4728523.
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