Controlan desde hoy la seguridad en discos, hoteles y shoppings en Buenos Aires
Hoy reaparecerán los inspectores en la ciudad de Buenos Aires, después de una semana sin controles debido a los cambios en el área de seguridad impulsados por la tragedia de la discoteca República Cromagnon, de Once, donde murieron 191 personas y hubo más de 700 heridos. Aunque el eje serán las discotecas, la nueva estrategia del gobierno de Aníbal Ibarra es más amplia: también se apuntará a shoppings, estaciones de servicio, hoteles y geriátricos. El nuevo secretario de Justicia y Seguridad Urbana, Juan José Alvarez, resolvió relanzar desde hoy los controles después de reunirse con Ibarra y con el jefe de Gabinete de la Ciudad, Raúl Fernández. El caso más urgente es el de las discotecas, cuyas habilitaciones caducaron por un decreto del jefe de gobierno porteño. Por esa norma se dispuso también que ningún local podrá reabrir antes del 18 del actual, aun en el caso de que obtenga un nuevo permiso. Para recibir la habilitación, los establecimientos deben superar una inspección de la Superintendencia de Bomberos y del gobierno de la ciudad. En una reunión reservada, Ibarra y Alvarez evaluaron la posibilidad de prorrogar las clausuras de los locales nocturnos en el caso de que no alcance el tiempo para que se los pueda inspeccionar a fondo. Pero esta prórroga quedó por ahora en suspenso. “Armamos un cronograma de trabajo que nos permitirá ir con un equipo de inspectores a todos los locales Clase C, como República Cromagnon”, indicó uno de los funcionarios que participó en esas reuniones. El cronograma prevé una novedad en el esquema de controles: bomberos e inspectores conformarán grupos de acción conjunta. Aquéllos estudiarán el sistema contra incendios y éstos se ocuparán del resto. Hasta ahora, cada uno hacía su tarea por separado. El plan de emergencia Los empresarios dueños de las discotecas deberán presentar, además de los papeles en regla, un plan de evacuación para casos de emergencia. Y los empleados de las discos tendrán que tomar un curso especial en Defensa Civil. También se decidió que, durante las inspecciones, se tomarán fotografías de todos los locales, de manera que en fiscalizaciones posteriores pueda analizarse si hubo cambios en los boliches. Vale recordar que, ante cada modificación edilicia que pueda afectar la seguridad del lugar, los empresarios están obligados a advertir a las autoridades de la ciudad y a la Superintendencia de Bomberos para que éstos efectúen nuevos controles y les extiendan un permiso renovado. Esta norma no se cumplió en República Cromagnon. Anoche, Ibarra y Alvarez volvieron a reunirse para delinear el organigrama y para insistir sobre algunos puntos fundamentales del nuevo plan de justicia y seguridad. Dos de las cuestiones por ahora no resueltas son cuántos nuevos inspectores se contratarán y quiénes del equipo actual de inspectores serán despedidos. Respecto de la grilla de nuevos funcionarios, ya hay dos "casilleros" definidos: Diego Gorgal será el subsecretario de Seguridad -en lugar de Enrique Carelli- y Pedro Fioretti liderará el área de Control Comunal, justamente la que tiene a su mando las direcciones generales de Habilitaciones y Permisos, y de Fiscalización y Control. El jefe de los inspectores Como aún no fueron nombrados los titulares de estas dependencias, por ahora Fioretti -que reemplazará a Fabiana Fiszbin, una de las primeras funcionarias en renunciar- se ocupará de impartir las órdenes correspondientes a los inspectores. Allegados a Alvarez confiaron que, en los próximos días, se conocerá el nombre del subsecretario de Justicia y Trabajo, que sustituirá al despedido Marcelo Antuña. Según adelantaron a LA NACION, el perfil buscado es el de un funcionario que mantenga una buena relación con la justicia de la ciudad de Buenos Aires. Según explicó Alvarez, el objetivo de esta dependencia "será acercar la Justicia a la gente" con la creación de "juzgados vecinales". La más rápida definición de las cuestiones de Control Comunal y Seguridad indica claramente las urgencias que debe afrontar el gobierno porteño. En las sucesivas reuniones mantenidas por el jefe de gobierno y Alvarez se decidió también realizar una auditoría externa para analizar qué sucedió con el control en el caso de República Cromagnon. La auditoría del Estado Las revelaciones que pudieran surgir de este relevamiento serán enviadas a la jueza que investiga la causa, María Angélica Crotto, de acuerdo con versiones coincidentes del ibarrismo y de allegados a Alvarez. Se acordó, además, que de la auditoría se encargaría algún organismo del Estado y no una entidad privada. Fuera de estas nuevas medidas, el nuevo funcionario porteño anunció que pidió una licencia por 120 días en la Cámara de Diputados, donde representaba, hasta ahora, al PJ de la provincia de Buenos Aires. "Después veré qué hago, si sigo en el gobierno de la ciudad o si vuelvo a Diputados", señaló el secretario de Justicia y Seguridad Urbana en declaraciones a Radio América. En un primer momento, se consideró la posibilidad de que Alvarez asumiera como interventor por un plazo determinado, aunque luego se consensuó que su cargo sería el de secretario, pero con algunos poderes excepcionales, tales como nombrar y destituir en su área a quienes él creyera conveniente.
Este contenido no está abierto a comentarios

