Conversaciones desde el arrabal amargo
Horacio Fumero retomarán el sábado próximo en el porteño Café Vinilo un vínculo interrumpido hace cinco años y que, ahora bajo la denominación de "Conversaciones desde el arrabal amargo", dará lugar a un álbum conjunto que se registrará en vivo y en el que clásicos de tango toman la forma de standards de jazz.
Aunque Iaies-Fumero han sabido burlar la distancia que genera el hecho de que el contrabajista esté radicado hace 30 años en España y se potenciaron en la placa “Tango Reflections” (de 2001 para el que se sumaron el baterista David Xirgú y el bandoneonista Pablo Mainetti), esta vez el reencuentro tendrá más sabor local.
Para la serie de conciertos en Gorriti 3780, que incluirá funciones los días 21, 22, 28 y 29, siempre a las 21, Fumero prometió a Télam “solamente música, sólo música”.
El contrabajista recurrió entonces a una frase del pianista catalán Tete Montoliu (1933-1997) con quien tocó desde 1981 y de quien recordó que “una vez dijo: `en cada concierto muestra lo que tienes adentro y la gente lo comprenderá`, y no hay nada más cierto que eso".
Más específico, el artista, de 62 años, contó que los recitales “se proyectaron en formato de dúo, una fórmula que ya habíamos experimentado anteriormente, y se sumarán algunos músicos invitados especialmente para la ocasión”.
“El concierto será grabado para la posterior edición de un CD que hace tiempo teníamos ganas de compartir", anunció el creador formado en el Conservatorio Manuel De Falla de Buenos Aires y en el Conservatoire Superieur de Musique de Ginebra, Suiza, que llegó en 1973 al Montreux Jazz Festival para desde entonces comenzar a pisar fuerte en la escena europea Desde su residencia en Barcelona, el intérprete santafesino nacido en Cañada Rosquín (los pagos de León Gieco), manifestó que "volver a tocar en la Argentina es siempre una enorme alegría, y aún más si es compartiendo proyecto con mi querido amigo y gran músico Adrián Iaies” “Con Adrián -subrayó Fumero- ya llevamos más de una década compartiendo escenarios, salas de grabación y estudios de televisión por medio mundo".
Además de ser parte del trío de Montoliu, también tocó, entre otros, con Freddie Hubbard, Johnny Griffin, Horace Parlan, Danilo Pérez, Lalo Schiffrin, Joe Newman, James Moody, Dick Oatts, Philip Catherine, George Cables, Idris Muhammad, Bobby Hutcherson, Cedar Walton, Sal Nistico, Jerome Richardson, Oliver Jones, Woody Shaw y orquestas sinfónicas y de cámara, además de liderar su propio terceto jazzero.
Al repasar su imponente trayectoria, Fumero señaló que "en mi vida profesional he tenido la increíble oportunidad de trabajar con músicos extraordinarios de diferentes estilos: jazz, folclore, tango, flamenco y clásicos con los que me he enriquecido tanto como mi capacidad me lo permitió".
Como una suerte de balance de esas experiencias sonoras, aseguró que "me siento cerca de la música, cualquiera sea el lenguaje escogido. Lo único que necesito es que esa música esté hecha con inteligencia y con amor".
-A 30 años de estar viviendo en España ¿siente el deseo de volver a la Argentina? -Nunca he cerrado la puerta a una posible vuelta a mi querido país. Las circunstancias de la vida me llevaron lejos e hicieron que me radicara en el extranjero, pero la puerta sigue abierta porque no sé cómo sería vivir con esa puerta cerrada, aunque no dejo de pensar que Barcelona es mi segunda casa.
-¿Qué recuerda de aquellos momentos vividos con León Gieco? -Con León somos amigos desde el principio de nuestras vidas y poca cosa ha cambiado entre nosotros desde entonces. Siempre nos gustó la música y pareciera que ya estaba todo claro desde el primer momento, aunque nos parecía un sueño imposible irnos de nuestro querido Cañada Rosquín y llegar a vivir de la música algún día.En el caso de León, el sueño se concretó fuera de todos los límites imaginables".
-Hay ganas de volver a encontrarse con León en un escenario? -Posiblemente si la agenda de León lo permite, será uno de nuestros invitados en Café Vinilo y siempre está latente el hecho de volver a tratar de hacer algo juntos.
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