"CONZI VA A LA MUERTE DERECHO: SI NO LO MATAN, SE MATA ÉL"
El diagnóstico que elaboró Castex de Conzi se opone diametralmente al que elaboraron los dos peritos de parte de los Schenone —el psiquiatra Edgardo Piaggio y la psicóloga Silvia Fregonese—, los psiquiatras del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia y los peritos oficiales de la Policía Federal.
Incluso ese diagnóstico también fue distinto al que hizo su discípula Gabriela Tomassi, que también declaró ayer en el juicio como perito propuesta por la defensa. Sin embargo, ambos coincidieron en sostener la inimputabilidad de Conzi, aunque Castex no lo dijo ayer con esas palabras, sino que es lo que se desprende de su informe pericial.
Castex hizo hincapié en que Conzi tiene secuelas de las lesiones cerebrales sufridas en un accidente de autos ocurrido en 1986, pero ninguno de los otros peritos advirtió esas secuelas.
Otro eje de la declaración de Castex fue el delirio místico que el cree que padece Conzi: “Es un sujeto que delira, que construye un mundo fuera de la realidad y que vive en esa fantasía”. “Conzi se creía Jesús y Dallas (el restorán del que es propietario junto a su hermano) era su templo”.
“Debido a la perturbación de sus circuitos emocionales e inhibitorios, en situaciones que desbordan por completo sus controles reguladores, pasa a la producción de actos de extremada violencia, carentes de toda valoración previa y que no puede manejar”, sostuvo el médico legista. Luego, aclarando que era una hipótesis, explicó que si Conzi cometió el crimen fue porque sufrió un desborde al sentirse rechazado por Paula, la chica que se fue con Marcos en el remís.
Sin embargo, no pudo explicar por qué Conzi no reaccionó en la cárcel hace un par de meses cuando unos presos lo quemaron con agua hirviendo.
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