COPARTICIPACIÓN:SÓLO UNA DECENA DE PROVINCIAS RECIBE LO QUE NECESITA
Sólo diez de los 24 distritos del país reciben una coparticipación de impuestos federales acorde a sus necesidades de financiamiento, según un informe que compara la situación de las provincias con los recursos que reciben, en base a indicadores de emergencia social, como la proporción de habitantes bajo las líneas de pobreza e indigencia y el porcentaje de la población con necesidades básicas insatisfechas.
El estudio, realizado por el Centro de Estudios Bonaerense (CEB), indica que sólo Formosa, La Rioja, Catamarca, San Juan, San Luis, La Pampa, Río Negro, Neuquén, Chubut y la ciudad de Buenos Aires reciben ingresos por coparticipación acordes a sus necesidades, mientras que al resto se les transfieren recursos por debajo de sus exigencias coyunturales, aún cuando en muchos casos reciben más de lo que aportan.
Según el informe, los distritos que fueron más perjudicados por el actual esquema de coparticipación son algunas provincias chicas en situación “crítica”, como Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Chaco, Tucumán, Salta, Jujuy y Santiago del Estero.
“Este conjunto de provincias, a pesar de recibir mayor cantidad de recursos de los que aportan en el sistema de coparticipación actual, no llegan a compensar sus elevados niveles de necesidades fiscales”, apunta el informe.
Ricas pero pobres
Otro grupo rezagado es el de los distritos de mayor peso en términos económicos, como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Mendoza, que en conjunto aportan más del 50 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI).
Estas jurisdicciones, al tener mayor capacidad fiscal, aportan recursos que son transferidos a las provincias más rezagadas. Sin embargo, a pesar de que son las que tienen mayores posibilidades de recaudar, “tienen relativamente elevadas necesidades que cubrir en relación a los recursos que reciben”, apunta el informe del CEB.
Ocurre que luego de la devaluación y el consecuente cambio en los precios relativos, la situación de pobreza empeoró en los grandes conglomerados urbanos, mientras que las economías rurales del interior subsisten relativamente mejor dadas las ventajas que obtuvieron el agro y algunos rubros industriales respecto de los servicios.
“Considerando las necesidades fiscales junto con las transferencias recibidas por las provincias sería necesario realizar una redistribución de recursos, de manera que a mayor nivel de urgencias, la jurisdicción reciba un mayor nivel de recursos”, recomienda el CEB, que comanda el ex secretario de Industria, Dante Sica.
La correlación establecida entre los requisitos de la emergencia social y los recursos captados durante 2002 arroja que las provincias que reciben relativamente más recursos son Santa Cruz y Tierra del Fuego.
Sin embargo, un atenuante a ese resultado está en el hecho que para el análisis no se tuvo en cuenta la densidad de población de cada provincia, que genera costos adicionales para proveer servicios públicos en zonas inhóspitas.
Para el ex secretario de Ingresos Públicos, Raúl Cuello, una posibilidad para atender las crisis regionales sería instrumentar un esquema de transferencias transitorias para las provincias hoy más perjudicadas, pero que evite “cristalizar” un nuevo mecanismo que podría tornarse injusto pasada la tormenta.
“El sistema de coparticipación es tan kafkiano que cuando aparecen estas situaciones de emergencia todo se complica más, hace falta una discusión de fondo, y una reformulación que tenga en cuenta el potencial recaudatorio de cada provincia”, apuntó Cuello.
Sin embargo, agregó, “también hay que ver cuál es la responsabilidad de los gobiernos locales porque después los que recaudan bien son los primeros en protestar, así como protestaron los que no emitieron bonos cuando la Nación decidió compensar a los que los emitieron”.
“Lo que hay que evitar es que buscando atender la crisis se institucionalicen situaciones coyunturales que después cambian”, advirtió.
Reformas estructurales
La reformulación del sistema de coparticipación de impuestos es uno de los reclamos que el Fondo Monetario Internacional (FMI) pondrá en la mesa de las negociaciones para llegar a un acuerdo de largo plazo con el Gobierno de Néstor Kirchner.
De todos modos, durante la visita del director gerente del FMI, Horst Köhler, a la Argentina, gobernadores y representantes parlamentarios advirtieron que será muy difícil avanzar en una nueva ley de coparticipación antes de que finalice el proceso electoral que renovará parte de los mandatarios provinciales y legisladores.
En esa línea, se especula con la posibilidad de que el FMI acepte incorporar a la reestructuración de la ley de coparticipación como una meta cualitativa a ser cumplida por la Argentina a lo largo del 2004, aunque sin fijar una fecha específica.
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