COREA DEL SUR DARÁ AL PAÍS UN CRÉDITO POR US$ 30 MILLONES
En medio de tantas especulaciones sobre las inversiones chinas, el Eximbank de su vecino Corea del Sur, acaso con menos pretensiones que el coloso de Oriente, otorgará al Banco Nación la primera línea de crédito que recibe el país después del default: será de 30 millones de dólares, servirá para financiar exportaciones y formará parte de los anuncios que hará el lunes el presidente Roh Moo-hyun en ocasión de su visita a Buenos Aires.
Con Roh, el primer presidente coreano en visitar al país después de Kim Young-sam en 1996, vendrá una delegación de 17 directivos de compañías de primera línea, sobre todo vinculadas con los sectores tecnológico y automotor.
“Nosotros no somos como China, en donde decide el Estado; somos una economía de mercado y, por ello, los empresarios vendrán a dialogar”, dijo el embajador Choe Yang-boo en un almuerzo con periodistas.
Casi coincidentes en la visita, con motivo de viajar después de Brasil y participar de la XII reunión informal de dirigentes del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en Santiago de Chile, Roh y su par chino, Hu Jintao, no competirán uno con el otro en la Argentina, según Choe. “Brindarán a los argentinos la posibilidad de conocer la realidad asiática y, si se puede, hasta de saber diferenciarnos”, agregó.
Mitigar ansiedades
En términos de inversiones, Choe procuró mitigar ansiedades: la nómina de acuerdos incluye cooperación económica, educativa, minera, de recursos naturales, tecnológica, agrícola e informática, entre otros rubros, así como un convenio posterior, por firmarse el 29 de este mes, entre la Universidad de Buenos Aires y la Fundación Corea.
Lo único concreto, con pelos y señales en los papeles, es “la línea de crédito que abre el Eximbank, de 30 millones de dólares, para financiar exportaciones argentinas a través del Banco Nación”.
La visita de Roh no será de Estado, como la de Hu, sino oficial. Arribará el domingo por la mañana a Buenos Aires y partirá el martes por la mañana rumbo a Brasil. Su día fuerte será el lunes. Lo recibirá por la mañana Néstor Kirchner. Luego, sus dos cancilleres firmarán acuerdos bilaterales: uno de cooperación económica y comercial y otro de cooperación sobre educación y cultura.
Rodeados de menos expectativas que los chinos, funcionarios del gobierno coreano han ultimado los preparativos de la visita de Roh desde hace algunas semanas. Estuvo, por ejemplo, uno de sus voceros, Yoo Jae-wong, elogioso, en un diálogo con LA NACION, de “la abundancia y de la variedad de los recursos naturales” del país.
“La Argentina bien puede ser para Corea un puente en América latina, y Corea, a su vez, bien puede ser para la Argentina un puente en Asia -dijo-. Nosotros creemos en el intercambio entre el sector privado de ambos países, pero confiamos en que la cumbre entre los dos presidentes dé impulso a mayores vínculos y cooperación.”
Así como sucede con China, la lejanía atenta contra Corea del Sur. La lejanía y, en algunos casos, el desconocimiento mutuo. La diferencia, sin embargo, radica en el temple: a veces, la ansiedad argentina no se lleva bien con la paciencia oriental.
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