CORIA APLASTÓ AL ALEMAN SCHUETTLER EN LA FINAL DEL MASTERS SERIES DE MONTECARLO
No alcanzaba con esa sensacional racha de triunfos seguidos. O con increíbles victorias ante enormes rivales. Para rubricar los elogios que recibe su juego —basado en un talento sin fronteras— y un futuro que muchos predicen de grandeza, Guillermo Coria, tercer favorito, necesitaba ganar un título como el que consiguió ayer: se consagró campeón en el Masters Series de Montecarlo (2.425.500 euros), uno de los torneos más importantes sobre polvo de ladrillo, tras vencer al alemán Rainer Schuettler (seis del ranking mundial) por 6-2, 6-1 y 6-3 en otra demostración brillante de tenis. Así el santafesino atrapó el octavo título de su carrera, el segundo del año tras su triunfo en Buenos Aires.
Para conquistar este torneo que hacía 15 años no ganaba ningún argentino (el último había sido Alberto Mancini en 1989), Coria, de 22 años, necesitó una hora y 57 minutos, tiempo en el que desplegó un juego sin fisuras. Con este título confirmó su dominio en el polvo de ladrillo donde ya acumula 26 triunfos al hilo, igualando así la marca del brasileño Gustavo Kuerten de 2001.
Quien hoy aparecerá tercero en la Carrera de Campeones que clasifica para el Masters de Houston, dominó desde un principio a Schuettler. Tanto, que de la impotencia que sintió en la cancha por no poder contener la velocidad, agilidad y cambios del 4 del mundo, el perdedor levantó los brazos y se aplaudió como si se burlara de sí mismo cuando le quebró el saque al argentino en el segundo set y quedó 5-1 abajo.
Poco después Schuettler (4º) reclamó una decisión del umpire y debido a su resistencia en aceptar el fallo debió intervenir el supervisor de la ATP. Su picardía para enfriar el partido cayó en saco roto: Coria ni se inmutó. Su nerviosismo en esos dos sets en los que nunca le encontró la vuelta a los precisos tiros del campeón se notó en sus errores no forzados en esos parciales: 36.
Su solidez, la cabeza, el juego de fondo, su buena lectura de las jugadas fueron algunas de las virtudes mostradas esta semana por Coria, quien se convirtió en el primer argentino en ganar dos Masters Series. El anterior había sido el año pasado en Hamburgo. Su gran concentración también se notó, por ejemplo, en el cuarto game del primer set cuando Schuettler tuvo dos chances para quebrar el servicio del pibe rufinense y Coria los levantó con una derecha invertida fenomenal más un contradrop de drive a contrapierna.
Con un récord de 23 triunfos y cinco derrotas en esta temporada y de 11 y 0 sobre polvo de ladrillo, el 1 de Argentina dejó, una vez, más, confirmado que es uno de los candidatos a derrotar en este piso, su superficie preferida. Vale otra vez resaltar que de los últimos 38 partidos sobre el suelo anaranjado ganó 37 y sólo perdió con el holandés Martin Verkerk en las semifinales de Roland Garros 2003. En este lapso, entonces, ganó los últimos cinco torneos que jugó: Stuttgart, Kitzbühel, Sopot, Buenos Aires y el de ayer, por el que embolsó 468 mil dólares.
Pese a que hoy aparecerá cuarto en el ranking el lunes Coria podría pasar al tercero ya que Juan Carlos Ferrero no podrá defender los puntos de Valencia de 2003. Ayer todos lo vieron coronarse como príncipe. ¿Se convertirá en el rey de París?
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