CORIA, DULKO Y SUAREZ YA ESTÁN EN OCTAVOS DE FINAL
El tenis argentino continuó ayer su marcha triunfal por las canchas de cemento del Crandon Park de Key Biscayne. Es que había tres posibilidades de alcanzar los octavos de final, y las tres se cumplieron. Guillermo Coria, Paola Suárez y Gisela Dulko ya figuran entre los 16 mejores del torneo Nasdaq-100, considerado como el más importante del circuito después de los cuatro de Grand Slam.
Coria le ganó el duelo argentino a Juan Ignacio Chela por 6-2, 3-6 y 6-3; Suárez doblegó a la española Magui Serna por 6-4 y 6-2 y Dulko a la rusa Vera Douchevina por 7-6 (7-4) y 6-4. las dos chicas buscarán hoy los cuartos de final. Hoy, además, irán por los octavos de final Agustín Calleri (con el australiano Todd Reid, a las 13), Juan Mónaco (con el tailandés Paradorn Srichaphan, cerca de las 19) y Guillermo Cañas (con el belga Xavier Malisse, luego de Mónaco).
El duelo entre los argentinos en el Grandstand, donde figura una gigantografía de Gabriela Sabatini como campeona aquí en el 89, fue irregular y se definió al ritmo que le impuso Coria, quien es el tercer cabeza de serie. Cuando el de Rufino aceleró el trámite al final del primer set, le quebró el saque a Chela en dos oportunidades y en los tres últimos games perdió apenas dos puntos.
Pero en el segundo se quedó, Chela empezó a pegar más profundo, más cómodo y después de quebrarse el saque entre ambos en seis oportunidades, el Flaco selló el 6-3. En el capítulo decisivo, Coria mostró su rapidez, su facilidad para moverse de lado a lado, para resolver con el talento de su muñeca derecha y sacó casi a la perfección: resignó sólo dos tantos con su servicio.
Tras una hora y 45 minutos bajo un intenso sol de mediodía, Coria avanzó hasta una instancia donde lo espera el francés Julien Benneteau, quien viene de atravesar la clasificación y que le ganó al argentino en el US Open cuando ambos eran juveniles. Benneteau venció ayer al duro croata Ivan Ljubicic.
“Jugué un gran primer set, pero después me quedé. Por suerte, estoy teniendo la capacidad de reaccionar a tiempo cuando las cosas no me salen o me equivoco. Tengo que mejorar si quiero llegar más lejos. El cuadro es bueno, pero lo importante es no tener estos baches”, dijo Coria.
Lo de Dulko es un sueño. Entró como perdedora afortunada y, encima, saltó directamente a la segunda rueda. Sin ser muy sólida en su juego, ya está en los octavos, donde hoy enfrentará a la francesa Nathalie Dechy, en el último turno diurno. Con 19 años recién cumplidos, Dulko atraviesa el mejor momento de su carrera, pues la semana pasada había alcanzado los cuartos de final de Indian Wells, donde cayó frente a Lindsay Davenport.
“Tenía en la cabeza, no me digan por qué, que iba a entrar a este torneo aún si perdía la qualy. Era un presentimiento muy fuerte”, declaró la rubia, ahora entrenada por su hermano Alejandro.
Dulko, quien residió aquí durante un buen tiempo, considera: “Todos los cambios de este año (entrenador y representante), más volver a mi casa, dormir en mi cama, estar con mis padres, mis abuelos y mis perros, me sirvieron para darme confianza. Por eso, ahora en vez de ir a Estoril quizá vuelva a la Argentina”.
Suárez sigue mostrando cada vez más solidez. Serna no le ofreció resistencia. Hoy, su rival será en primer turno (las 13 de Argentina) la local Jill Craybas. Y, como el resto, tiene todavía más para soñar aquí en Key Biscayne.
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