CORIA VA POR MÁS GLORIA ANTE MOYA
“Durante 364 días, Guillermo Coria soñó mil veces con sacarse la espina que el español Carlos Moya le clavó en medio de su corazón deportivo al ganarle, aquí, la final de la Copa AT&T 2003. Lo había privado de un festejo entre los suyos en el mítico Buenos Aires Lawn Tennis, en el comienzo de un año que terminó siendo para el santafesino, el mejor de su carrera. Pero, como esto es deporte, la revancha siempre está a la vuelta de cada esquina. Y el Mago la encontró en el ATP de Buenos Aires ante 5.975 espectadores, después de mostrar su jerarquía en buena parte de su triunfo ante el francés Richard Gasquet por 7-6 (7-1) y 6-1 y aprovechando que Moya superó a José Acasuso por 7-6 (7-3) y 7-5, en la otra semi. Así, tras 75 minutos de juego, Coria llegó a su undécima final y buscará hoy a las 14 (TyC Sports en directo), el séptimo título de su campaña y el 150 del tenis nacional, entre los varones.
Coria y Gasquet habían llegado de diferentes maneras a esta semifinal. El 4 del mundo mostrando en pequeñas grageas su juego exquisito. El talentoso francés de 17 años, en tanto, un gran nivel en la mayoría de sus partidos. Por eso, esta era la gran prueba para el argentino, que en medio del torneo estrenó a Fabián Blengino como entrenador.
El europeo arrancó sacando muy bien. Tanto, que sólo cedió un punto en los primeros dos games que sirvió y por una doble falta. Su juego era sólido, le corría la derecha y el revés —otra vez—metía miedo. Enfrente, Coria se mostraba sólido y alerta para aprovechar su momento. Variaba bolas cortas y al centro de la cancha con pelotas más profundas para incomodar a un Gasquet que, por momentos, se apuraba demasiado en la resolución de los puntos. Por eso llegó el primer quiebre para Coria en el quinto juego y todo pareció facilitarse para el argentino.
Pero cuando Coria estaba arriba 4-3 y 30-30, con todo controlado, confío demasiado en su talento y falló tácticamente. Eligió tirar dos drops y uno se quedó en la red y el otro muy alto para que Gasquet lo ajusticiara. Quiebre y todo igual. O no. Porque el 105 del mundo revivió y también tuvo su chance: set point a favor en el 6-5 y 30-40 sacando Coria. Pero allí surgió la mentalidad ganadora del pibe de 22 años, forzó al error a su rival y entonces llegó agrandado al tie break, donde Gasquet falló con su derecha, hizo una doble falta y una devolución se le fue muy larga. Y el Mago no le dio chances porque in cluso aprovechó el viento a favor en los primeros tres puntos y cerró el set con un revés cruzado.
Desde ese momento, Coria cazó a su presa y ya no lo soltó. Su derecha mandaba en el partido y fue un festival de drops, esta vez, con precisión y lujos. Se notaba claramente un jugador con el espíritu en alto y el otro caído anímicamente. Gasquet también sintió el desgaste físico de su choque con Nicolás Massú. Y hasta su movilidad era casi nula en los últimos puntos. El golpe de gracia fue cuando Coria lo volvió a quebrar en el sexto juego.
Más tarde llegó Moya para sumar su 14ª victoria consecutiva en la Argentina, donde ganó los títulos en 1995 y 2003. Enfrente lo tenía al laborioso Chucho, que le dio pelea y que le jugó de igual a igual al 7 del mundo. Tanto que tuvo que ir al tie break. Sería injusto recaer en esa fácil volea que erró cuando estaba 2-3 y luego de un muy buen punto. Pero ese error le abrió el camino a Moya, que no perdonó.
En el segundo set, después de pedir médico por una ampollas en su pie, Acasuso se recuperó de un 2-4, se puso 4-4 y luego 5 a 5 y cuando quedó abajo 5-6 con su saque, Moya jugó un game fantástico. Porque así es el ex 1 del mundo. Juega muy bien los puntos importantes y con mucha categoría. Esa que necesitará hoy si quiere seguir invicto en el BALTC. Pero claro, enfrente estará un Coria herido por aquella final. Y loco por quedarse con la gloria de ganar en casa.
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