CORONDA APUESTA AL TURISMO
Coronda vive un pequeño boom económico por un importante flujo de inversiones públicas y privadas vinculadas al turismo. Esta apuesta, que según estimaciones oficiales supera los 5 millones de pesos, se traduce en la apertura de dos hoteles y varios restaurantes y bares, casi todos ubicados en la franja costera. A ellos deben sumárseles la remodelación completa de varios negocios del rubro ya existentes, además de la inminente construcción de dos complejos de cabañas en la zona norte de la ciudad.
Este crecimiento de la infraestructura del sector turístico corondino es un correlato de la masiva afluencia de visitantes -santafesinos y de otras provincias- durante el verano. En efecto, las cuatro playas naturales de la ciudad de la frutilla recibieron en la temporada anterior un promedio de 7.000 personas por fin de semana.
Esta situación hace que el turismo se asome como uno de los rubros más dinámicos de la economía de esa ciudad, hasta ahora apoyada fundamentalmente en el empleo público, la producción frutillera y la incipiente industria alimenticia.
“Trabajamos fuertemente en estos dos años de gestión para atraer inversiones privadas y, al mismo tiempo, dotar de los servicios esenciales a los lugares de mayor concentración de turistas. Los resultados, por suerte, ya se empiezan a ver y tenemos las mejores expectativas para esta temporada”, explicó el intendente Juan Carlos Naón.
Alojamiento y gastronomía
La mayor inversión privada provino de la empresa santafesina Emprendimientos del Litoral, que recientemente inauguró el hotel Solar de la Ribera, de 3 estrellas y 45 plazas, ubicado en el centro de la ciudad. La misma firma prevé concluir en los próximos días la edificación de un restaurante sobre la playa Costa Blanca -a una cuadra del tradicional palco- y un bar sobre el amplio balneario Carancho Triste. Todo ello implica un gasto cercano a los 700.000 pesos.
Casi al mismo tiempo, pero sobre la ruta nacional Nº 11, abrió La Posada Hotel, un emprendimiento de capitales corondinos que cuenta con 20 plazas y servicios de TV por cable, aire acondicionado, calefacción, parking y mucama. Se prevé que en el corto plazo se amplíe a 6 habitaciones más, bar y pileta.
Paralelamente, el Hotel Coronda -también de propietarios locales-, ubicado a media cuadra de la céntrica calle San Martín y a dos del río, está completando obras de remodelación exterior e interior.
La capacidad de alojamiento actual se completa con un complejo de cabañas ubicado en el llamado Barrio Gálvez, una zona de casas de fin de semana situada en el extremo sur del distrito. Allí mismo se inauguró escaso tiempo atrás un comedor de pescado, comida típica por excelencia de la localidad costera.
Esa infraestructura para albergar visitantes se incrementará en breve. La empresa corondina Gerosa Construcciones se dispone a construir un complejo de 10 cabañas en el barrio Los Paraísos, en el límite con Desvío Arijón. También están muy avanzadas las conversaciones con una firma rosarina para levantar 20 unidades similares en Punta del Este, zona norte del paseo costero.
La expectativa por el crecimiento del sector turístico también llevó a que tradicionales comercios vinculados a esta actividad hagan su apuesta.
El restaurante Carmona -de la familia del ex jugador de Colón- renovó completamente su local y su cocina, en una inversión que bordea los 100.000 pesos. La inauguración de dos modernas heladerías, una de ellas a una cuadra del río, completa el panorama.
“Este despegue ya se venía perfilando el año pasado, con la apertura de varios comercios con una oferta direccionada fundamentalmente a los jóvenes: bares, pubs, boliches, bowling. Ahora estamos paulatinamente completando la infraestructura para recibir a gente de todas las edades. Creemos igualmente que es sólo el comienzo, que las inversiones van a seguir y a crecer aún más”, evaluó el intendente Naón.
A bailar
Un clásico del verano corondino son los “pata-pata”, donde miles de jóvenes bailan en la playa. Esta vez no sólo no van a faltar, sino que se pueden multiplicar: hay presentados en la Municipalidad pedidos de permiso para cubrir prácticamente todos los viernes, sábados y domingos de la temporada.
El aporte estatal
El municipio corondino encaró varias obras para poner a punto los distintos balnearios de la ciudad, todos ellos naturales, que son la principal atracción en la temporada veraniega.
En ese sentido, se amplió la popular playa Carancho Triste, se continuó con la forestación y se completaron los sanitarios. Al camping Punta del Este -donde existe un pequeño balneario- se lo dotó de baños, iluminación, asadores, mesas y sillas. Trabajos similares se realizaron en el barrio Cruz Misionera, en el sur de la ciudad, un lugar de pesca por excelencia.
También se plantaron varios árboles en la Costa Blanca, donde se prevé un intenso arenado apenas baje el nivel del río, lo cual se prevé para mediados de diciembre.
La provincia aportará lo suyo. Con fondos del conurbano, está pautada la ejecución para 2006 de la iluminación de todo el paseo costero, un plan de dos etapas que involucra unos 135.000 pesos.
Pero el gobierno santafesino ya está desarrollando obras de reparación del llamado Camino al Cementerio, que sirve asimismo como acceso al balneario Colastiné, cuyas características son singulares para la región: es un paraje virgen, poblado de piedras y lomas, atravesado por un arroyito, que recuerda a los paisajes cordobeses. En ese lugar, que se encuentra en el límite con la localidad de Arocena, el municipio trabajó fundamentalmente en la limpieza.
“Estamos haciendo grandes esfuerzos, dentro del marco de la austeridad en las finanzas públicas, para valorizar aún más a nuestras bellezas naturales, que por suerte son enormes. El gobierno de Jorge Obeid nos ha dado un espaldarazo importante con la concreción y planificación de obras, pero también por haber designado a Coronda como la cabecera del corredor turístico que se extiende entre Santa Fe y Rosario”, resumió Naón.
El intendente corondino se entusiasma con la temporada veraniega que se viene, cuyo inicio formal se producirá el 9 de diciembre: “Estamos trabajando a full con nuestra secretaria de Turismo, Valeria Giménez, en la programación de actividades de esparcimiento, culturales y deportivas para superar la marca del año pasado, donde tuvimos un promedio de 7.000 personas por fin de semana en nuestras playas. Confiamos en que en esta oportunidad vamos a llegar a las 10.000”.
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