“Corporación”: una acción performática

“Corporación” será la próxima muestra del Museo César López Claro (Piedras 7352), integrada por instalaciones, videoperformances y fotografías de Ariana Beilis, con la curaduría de María Victoria Ferreyra. La inauguración será este jueves a las 20, y luego podrá visitarse hasta el 4 de diciembre: de lunes a viernes de 9 a 12 y de 17 a 20, y los sábados de 9 a 12, siempre con entrada libre y gratuita. La exhibición, organizada por el Gobierno de la Ciudad, cuenta con el apoyo de Tregar y Cerveza Santa Fe.
La muestra se integra al recorrido sobre la figura humana que esta temporada del Museo César López Claro propone como eje. Durante el año, cada exposición abordó la temática desde diferentes y modos de representación, recuperando saberes y colaborando en la construcción de nuevos enfoques sobre las poéticas del cuerpo. La primera fue “Trazos de carbonilla y pastel”, del maestro López Claro; a la que siguieron “Retratos”, de Pamela Bengochea; “Permeabilidad”, de Aimé Luna; “10 años de figura humana”, retrospectiva de Luis Gervasoni; y “Laboratorio de Mutaciones”, de Esteban Corva y Pablo Cainero.
Acción performática
La propuesta de “Corporación” se desarrolló durante el mes de septiembre de 2016, en el marco de la residencia que Beilis realizó en No Lugar, en Quito, Ecuador. Contó con la valiosa colaboración del grupo local de performance Sin Teatro. Se trata de una acción performática, promovida por cascos que cuenta con un hueco tamaño pantalla de celular. Una vez colocado el casco, cada persona interactúa con el dispositivo, decidiendo qué fragmento de su rostro muestra a través de esa abertura. Del recorte que cada sujeto hace de su imagen, de ese gesto de auto-diseño, se realiza un registro fotográfico y audiovisual.
Del corpus de la obra, explica María Victoria Ferreyra, se seleccionaron fotografías que registran acciones performáticas realizadas durante la residencia en Quito, videoperformances, cascos-objetos, y se generó así “un relato visual-espacial que convoca al público a ser parte”.
Un mundo feliz
“Ariana Beilis crea dispositivos que (im)posibilitan la comunicación para visibilizar cierta alienación en el uso de las pantallas. Una máscara-burbuja que acontece en Un mundo feliz: diseñado, desvinculado y adormecido”, afirma la curadora, en referencia a la novela de Aldous Huxley. Justamente, Ferreyra reconoce en la creación de Beilis “un relato distópico que se reflexiona y revisa, potenciando una mirada crítica acerca de los dispositivos que creamos para construir subjetividad en un determinado momento histórico”. En esta muestra, puntualiza, se revisita la obra “para dar cuenta de esa primera mirada alienante y manipulada del sujeto, cargada a los medios corporativos (la corporación), el mercado, el capitalismo para llegar también a la autorreflexión de los usos que hacemos de esos medios”.
“Leo en la presente muestra de Ariana una potencia autodestructiva: el poder reconocer juntos los usos de las nuevas tecnologías a través de su obra para habilitar un halo esperanzador, donde nos reconstruyamos y subvirtamos su relato original”, afirma la curadora, invitando a recorrer esta propuesta y reflexionar a partir de esa experiencia.
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