CORRUPCIÓN EN BRASIL: NUEVAS PRUEBAS ACORRALAN AL TITULAR DE DIPUTADOS
La situación del presidente de la Cámara de Diputados, Severino Cavalcanti, se complicó hoy cuando un empresario divulgó la copia de un cheque que, asegura, fue cobrado por la secretaria del jefe legislativo como parte de supuestos sobornos. “Aquí está el cheque… fue cobrado por la secretaria particular (de Cavalcanti), Gabriela Martins”, dijo el empresario Sebastian Buani. En Brasilia, el gobierno y la oposición ya negocian el nombre de su posible sucesor.
Las denuncias, surgidas a través de la prensa el pasado 2 de septiembre, desembocaron ayer en que cinco partidos de oposición pidieran a un consejo del Congreso abrir un juicio político a Cavalcanti. El presidente de la Cámara rechazó reiteradamente esas denuncias y dijo que permanecerá en el cargo hasta tanto concluyan las investigaciones legislativas.
Pero la situación cambió hoy de manera radical con la aparición de este documento. El Partido de los Trabajadores, que ayer se había negado a respaldar el reclamo opositor, pidió la sustitución inmediata de Cavalcanti a través de su titular, Tarso Genro. También el líder del PT en Diputados, Henrique Fontana, pidió la salida del jefe legislativo. “La aparición de una prueba material altera completamente la situación. En mi opinión, el diputado Severino debe renunciar a la presidencia y responder a la investigación”, dijo.
Buani entregó hoy a la Policía una copia del cheque de 7.700 reales (unos 3.200 dólares) supuestamente cobrado por la secretaria de Cavalcanti en julio de 2002. Ese pago, aseguró el empresario, forma parte de los cerca de 110.000 reales (unos 47.800 dólares) que pagó entre 2002 y 2003 a Cavalcanti a cambio de mantener y renovar el contrato de concesión que tiene del restorán del Congreso.
Lula, tranquilo pese a la caída de su popularidad
Pese a la brusca caída en los niveles de popularidad sufrida por Luiz Inacio Lula da Silva en los últimos meses, el presidente de Brasil no pierde la calma: “Estoy tranquilo. Si otro presidente viviera estas circunstancias, posiblemente las encuestas le darían debajo de cero”, subrayó. La imagen del presidente brasileño y la aprobación de su gobierno sufrieron una fuerte caída en los últimos tres meses debido a la crisis política desatada por denuncias de corrupción, según la encuesta del Instituto Sensus divulgada ayer.
La popularidad de Lula está en su nivel más bajo desde que asumió la presidencia, en enero de 2003: cayó casi diez puntos, de 59,9 a 50%, mientras la desaprobación a su gestión como presidente tuvo un fuerte aumento, al pasar de 30,2 a 39,4%, respecto de la consulta anterior, realizada en julio. Sin embargo, y según el mismo sondeo, si las elecciones fueran hoy, el mandatario obtendría la reelección.
“Las encuestas no reflejan todo lo que uno hace en el gobierno. Estamos tranquilos porque el gobierno está haciendo lo que debe hacer. Saldremos muy fortalecidos y esto no me preocupa. Tengo el hábito de no comentar encuestas”, reiteró. Según el mandatario, “la crisis se está resolviendo”. “El Congreso está demostrando madurez para realizar lo que debe ser realizado. También el gobierno, la policía federal, el ministerio público y la Justicia”, completó Lula.
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