CORTARON LA RUTA A URUGUAY PARA PROTESTAR POR LAS PAPELERAS
El camionero chileno esperó. Una hora. Un poco más. Cuando los vecinos de Gualeguaychú decidieron liberar por primera vez el tránsito, comentó casi con timidez: “yo quería pedirles que me dejaran pasar. Llevo hielo”. Mirando la enorme caja del transporte de carga, Oscar Vargas, de la Asamblea Ambiental Gualeguaychú, le preguntó a dónde. Y la respuesta sorprendió. “A Botnia, en Fray Bentos”, dijo y así nombró a una de las papeleras por cuya instalación era la protesta. “Lo necesitaban porque se les está fraguando demasiado rápido el cemento en la construcción.”
El vehículo de Vargas fue uno de los cientos que ayer debió soportar largas colas de espera cuando aproximadamente mil personas se concentraron, entre las 2 y las 6 de la tarde, en la ruta internacional 136, unos pocos kilómetros antes del puente Gualeguaychú—Fray Bentos. Cortaron el tránsito tres veces a quienes iban y venían del Uruguay, en señal de protesta por la instalación de las dos plantas de pasta celulósica en Fray Bentos y la contaminación ambiental que las mismas producirán. Algo que desde Uruguay han negado reiteradamente.
Paralelamente, un centenar de ambientalistas de Colón interrumpió el tránsito a la misma hora, pero en el acceso al puente internacional Paysandú—Colón. Allí entregaron 800 volantes informativos a los viajeros, con el apoyo de Adolfo Pérez Esquivel, que estuvo presente acompañado por medios periodísticos de Francia y España.
“Convocamos a los jóvenes de Gualeguaychú que estudian en Capital Federal y en La Plata a que se organicen, y junto con nosotros, los vecinos, hagan escraches frente a las embajadas de Finlandia y España. Que escuchen que no queremos sus papeleras”, dijo Juan Veronesi por micrófono ante una multitud que aplaudía su propuesta. “Estamos organizando cadenas de mails para las empresas argentinas que están trabajando para Botnia en la construcción de su planta”, explicó. Mientras el abogado Fabián Moreno Navarro agregó: “que sepan esas empresas que van a sufrir medias de acción directa”, como impedir que pasen sus camiones o la protesta de los ciudadanos en distintas formas.
En la protesta de ayer también se informó que avanza el diálogo con especialistas en derecho ambiental en Buenos Aires. “El abogado Daniel Sabsay nos está asesorando y la Asamblea lo va a invitar a venir a Gualeguaychú para que esclarezca a los vecinos sobre los pasos que deben darse”, apuntó. La otra vía de asesoramiento es la que está prestando la Facultad de Derecho de la UBA a la Municipalidad de Gualeguaychú.
“Gualeguaychú no va a aflojar”, cantó uno de los asambleístas y lo amplificó el sistema de sonido. “Gualeguaychú no va a afloja”, le respondieron más de mil voces de vecinos en lo que es ya casi un rito obligado en cada acción anti—papeleras. “Aire limpio, agua limpia, no a las papeleras”, terminó la estrofa. Y le respondió un gran coro que, con mate y torta frita, protestaba desde sus autos o de pie.
La acción fue pacífica, como las anteriores, pese a los evidentes temores de la Gendarmería Nacional, que había desplegado un gran operativo, y detenía a los viajeros que venían de Uruguay.
“Nuestra lucha va a seguir hasta lograr que no instalen las fábricas,” dijo por el micrófono Edgardo Moreyra. “Son muchos los que nos acompañan. Por ejemplo estudiantes de 18 y 19 años del CBC de la UBA, quienes han realizados investigaciones sobre la actividad de las plantas de celulosa y sus impactos. Esto nos alienta y nos demuestra que la conciencia sobre esta amenaza a la vida ha crecido para bien”.
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