Cortes de ruta: ¿justicia por mano propia?
La “patriada” duró tres semanas y produjo los resultados por todos conocidos, incluida una inflación por la disminución de la oferta y el temido “cubrirse por si las dudas” de las grandes cadenas comerciales..
Retomada la lucha se plantearon otro objetivo: Atacar “el fisco”, “la caja”, no comercializando las cosechas, junto a cadenas de mails que buscaban la corrida bancaria hacia el dólar y un caos de retiros de fondos de los bancos, anunciando con temeridad disparadas de la divisa y corralitos, un verdadero golpe de mercado.
Es decir, en su lucha sectorial estos propietarios no dudaron en buscar destruir todo y afectar a millones de personas, con tal de conseguir sus reclamos. Creyeron que de esa forma, por “mano propia” y utilizando maquiavélicamente “cualquier medio” iban a hacer retrotraer las cosas haciendo “Justicia” a su reclamo.
En este marco “entorpecieron el transporte por tierra” (art. 194 del Código Penal) las veces que se les vino en ganas sin que a los jueces y fiscales se les moviera un pelo, quizás por esto tan consabido que el Código Penal se ha hecho preferiblemente para los pobres (así como el Código Civil para los ricos), al colmo que un magistrado local recién advirtió por primera vez a los piqueteros que cortaban la ruta en Recreo, pero porque eran trabajadores de la carne que estaban quedando sin trabajo por el lockout agrario.
Se está creando así, peligrosamente, por vía del “desuetudo” o la costumbre jurídica como fuente del Derecho, la curiosa jurisprudencia del “delito por color de piel” o del “piquete bueno” versus el “piquete malo”. Y cuando un Fiscal actúa, como el caso del Dr Murray, rosarino que prestigia la oscura Justicia Federal de San Nicolás, se lo critica porque “criminaliza la lucha gremial”.
Así aparece en el piquete la principal opositora de los últimos comicios, la Dra Carrió cual Mahatma Gandhi pregonando la paz, alentando implícitamente con su actitud la conducta de los que cortan la Panamericana, ruta troncal si las hay.
Si queremos un futuro mínimamente civilizado, y sin reacciones imprevisibles de los afectados por este lockaut, o del Estado en su rol punitivo, esta lucha sectorial debe cambiar de inmediato su metodología rústica y perniciosa. Y la Justicia debe poner las cosas en su lugar, aplicando sin dar más vueltas el Código Penal a los que delinquen.
Los propietarios de la renta agraria deberán entender que su lucha es sectorial, que la deben canalizar sin violencia, a través del diálogo, sin disparar frases desestabilizadoras de las que luego se arrepienten.
Que si no les gusta este gobierno pueden formar un nuevo partido político y competir en las próximas elecciones, sin duda pueden tener buen resultado … en alguna coalición de centro derecha, o pueden seguir usufructuando las cámaras de De Narváez o de periodistas que todavía no digirieron el 46% y seguir difundiendo su lucha en grandes espacios. O hacer grandes movilizaciones, total sus campos siguen trabajando …
Y también deben recordar que hace poco hubo un señor Blumberg, que por una desgracia personal conoció la espuma de las grandes movilizaciones y hasta arrancó reformas legislativas entre gallos y medianoche que luego todos lamentamos. Hoy muy pocos se acuerdan de él. A lo mejor podrían promover una modificación del Código Penal para derogar el art. 194.
(*) El autor de la nota es abogado y envió la opinión a nuestro portal vía e-mail
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