Cossia: “No ingresé a la política para beneficio personal ni de mi familia”
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El concejal negó cualquier relación entre la contratación temporaria de su hija, psicóloga de profesión, en la Municipalidad, con su voto para el aumento del boleto. Y dijo que tiene “fuerzas para soportar la calumnia y la injuria”.
El concejal Carlos Cossia negó cualquier relación entre la contratación temporaria de su hija, psicóloga de profesión, en la Secretaría de Desarrollo Social de la Municipalidad, con su voto para el aumento del boleto y sostuvo que la “coincidencia fue aprovechada políticamente por medios de difusión para vincular ambas cuestiones”.
En un comunicado de prensa, el edil dijo que su hija cumple funciones desde febrero y que la “coincidencia” no es con el nombramiento sino con la firma del decreto, que nada tuvo que ver con su decisión de apoyar la suba del boleto de colectivos. “Actué por convicción, como lo hago siempre, de acuerdo a mis principios; a nadie le gusta que las cosas aumenten de precio, pero mucho peor es no tener servicio”, señaló el presidente del bloque Peronismo Solidario.
El conocido veterinario remarcó: “No ingresé a la política para beneficio personal ni de mi familia. No lo necesito, no es mi estilo, me dedico a esta actividad por vocación de servicio y no para poner una agencia de colocaciones”.
Y continuó: “Como a todo padre que le preocupa que su hija tenga trabajo para desarrollar aquella actividad que la apasiona, y para la que tanto se preparó, me alegró mucho cuando me enteré que había ingresado contratada en la Municipalidad, pero eso nada tuvo que ver con otras cuestiones”.
“Además de poner en juego mi prestigio personal, mi reputación pública y la de mi hija, que es la que más me importa, están poniendo en duda la credibilidad pública, acusando al municipio de hacer de la política un intercambio de figuritas y repartija de prebendas para asegurarse la sanción de normas, algo que no es ni el estilo ni la forma de persuadir posturas, al menos en mis conceptos de esta actividad”, enfatizó.
Y deslizó sospechas: “A mis largos años de edad, no soy ingenuo, sé que esta operación mediática forma parte del juego, es la parte negativa a la que estamos expuestos quienes nos postulamos para ejercer una función pública, pero hay que tener el cuero duro para aguantar. Los cientos de acciones positivas que he desarrollado en mis dos años y medio de función, ameritan el sacrificio y me dan fuerzas para soportar la injuria y la calumnia”.
También resaltó su actitud de no haber interferido con la publicación del informe periodístico: “Enterado por los propios medios que se encargaron de difundir la información, que tuvieron la deferencia de llamarme previamente para advertirme que tenían en su manos los papeles e iban a difundirlos; les dije que no tenía nada que ocultar, que lo hicieran sin culpa, que estaba tranquilo de mis acciones y que la gente juzgara como quiera, porque mi conciencia está tranquila”. En rigor, lo que se hizo desde El Tres fue darle la posibilidad de que expusiera su postura en el informe que se iba a publicar en De 12 a 14 y Rosario3.com, algo que, tal como cuenta, prefirió no hacer hasta este comunicado.
Además, recordó las circunstancias en las que se aprobó la suba del boleto y también la tarifa de taxis. “Había dado mi palabra a los taxistas de votar el aumento, los estudios de costos daban un retraso del 60% de la tarifa, el tema estaba acordado desde la semana anterior, y fue postergado por problemas políticos generados por la puja por el boleto. Ellos eran rehenes de una situación no deseada”, afirmó, en referencia al hecho de que el oficialismo sólo aceptaba tratar ambos temas en una misma sesión.
“En cuanto el transporte, pasó algo similar, los estudios de costos daban $9.45, se pedía una tarifa de $8 y $8.50 para julio. Hubo propuestas, algunas serán evaluadas, incluso aporté una propia, superadora en relación a otros proyectos existentes. En este contexto los trabajadores habían firmado una paritaria del 30%, había que pagar sueldos y la situación ameritaba soluciones”, agregó.
“En el conflicto anterior, que derivó en un paro de ómnibus, una señora acompañada de sus dos hijos se presentó en el Concejo, pidió hablar con un concejal, cualquiera, no le importaba cual, le dijeron que estaban ocupados tratando el tema del boleto. Por eso insistió. Justó pasé yo, ocasionalmente, y me solicitó hablar un minuto. La atendí. Sacó de su bolsillo un ticket de taxi, de $52, y otro de $43, y dos de $30, me dijo esto es lo que nos costó hoy un taxi para ir a trabajar, me salió más caro que el peso que ustedes se niegan a aumentar durante 30 días, dejen de hacer política, nosotros los pusimos ahí para que decidan, no para que se escondan”, relató.
Y recordó la secuencia: “Junto a otros 13 ediles decidimos no dar quórum la semana anterior al aumento, acompañé aquella medida, y les dije a ellos que la semana siguiente, estaría en mi banca para discutir el precio del boleto y votar el aumento del taxi. En esa semana se buscaron alternativas, algunas se tomaron, otras se postergaron y otras llegaron tarde, como la suba del impuesto a los sellos, pero teníamos todos los números sobre la mesa, esquivar la discusión era evadir mi responsabilidad como concejal”.
“Sé que puedo haber perdido credibilidad y que la difusión pública de una nota me pudo haber perjudicado. De todas formas estoy tranquilo, quienes me conocen saben que no sería capaz de ser un mercader de mis principios. Voté responsablemente por convicción, y no por un cargo público, estoy tranquilo, dolido, pero en paz con mi conciencia”, enfatizó.
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