COSTA DE MARFIL SE DESPIDIÓ CON UNA VICTORIA
Ni Costa de Marfil, ni Serbia y Montenegro llegaban con chances de clasificar a octavos de final. Los dos perdieron sus partidos con Holanda y Argentina y se quedaron afuera del Mundial. Pero ninguno se quería ir de Alemania con las manos vacías. Y los dos fueron en búsqueda del partido, pero cada uno a su manera.
Los africanos comenzaron con la pelota en su poder y una actitud muy ofensiva, a pesar de la ausencia de su goleador Didier Drogba. Inquietaron un par de veces al arco de Jevric, pero casi siempre chocaban contra una dura defensa serbia. Mientras tanto, los europeos hacían su negocio. Fieles a su estilo y buscando no sufrir como lo hicieron contra la selección de Pekerman, esperaban replegados en el fondo y salían mediante pelotazos. Y así abrieron el marcador.
A los 10 minutos, Dejan Stankovic salió de contra por la derecha de su campo y ni bien cruzó la mitad envió un pase para Nicola Zigic. El lungo delantero, bajó el balón en la puerta del área y se anticipó al arquero quedando sólo para definir sin problemas. En la primera incursión de Serbia al área de Costa de Marfil se ponía en ventaja.
Y la historia siguió igual que en el comienzo. Los africanos al ataque y su rival a la expectativa. Pero otra vez lo mismo. Segundo pelotazo, segunda jugada de peligro y segundo gol del seleccionado de Ilija Petkovic. A los 20 minutos, Stankovic lanzó para Zigic, que se la bajó a Sasa Ilic, quien también eludió al arquero y marcó.
Pero la moral de los marfileños siguió intacta. Otra vez se fue al ataque y tuvo su premio. A los 35, Milan Dudic bajó a Arthur Boka y el mexicano Rodríguez marcó penal. Disparo de Dindane y descuento.
El resultado no coincidía demasiado con el desarrollo del juego. Costa de Marfil merecía más que Serbia, pero no sabía como convertir. Sobre el final, Nadj, que había ingresado por Krstajic vio la segunda amarilla y dejó a su equipo con diez hombres para afrontar la segunda etapa.
En la segunda etapa, la tendencia no cambió. Serbia y Montenegro, con un jugador menos, se replegó cada vez más en su campo y esperó a su rival. Costa de Marfil se hizo dueño absoluto de la pelota e intentó por todas las vías disponibles, pero chocó una vez más contra la defensa y agrandó de a poco la figura del arquero, Dragoslav Jevric.
A los 17 lo tuvo Dindane, pero se fue apenas desviado. Los seleccionados por Henri Michel seguían buscando pero nada encontraban. Hasta que a los 19, el mismo que había inquietado el arco serbio y había marcado de penal en la primera etapa, llegó al empate. Keita envió un centro y el delantero cabeceó sólo frente al arco. 2-2 y en Munich llegaba algo de justicia.
Pero los africanos no se conformaron con el empate y fueron por más. Pero ni los centros eran precisos, ni los remates al arco iban con la dirección adecuada. ¿Serbia? Apenas un remate de cabeza por parte de Stankovic a los 21, que se fue a la izquierda del arco de Boubacar Barry.
Y a los 40 llegó el premio al esfuerzo y las ganas de Costa de Marfil. Otra vez Dudic cometió penal y el recién ingresado, Bonaventure Kalou marcó la justicia. Los marfileños daban vuelta el marcador y avisaban que si no hubiesen chocado contra Argentina y Holanda, probablemente estarían en octavos de final.
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