Costas Isychos: “La que tiene que tener un plan B es Merkel, y no nosotros”
Nieto de griegos y uno de los fundadores de Syriza, el argentino que fue designado por Tsipras como viceministro de Defensa defendió el plan de gobierno del partido de izquierda.
“La salvación de la sociedad es nuestra meta estratégica, Grecia tiene que salir de esta situación catastrófica. La que tiene que tener un plan B es la señora [Angela] Merkel, y no nosotros.” La voz en el teléfono de Costas Isychos, el argentino que anteayer juró como viceministro de Defensa del flamante gobierno de Alexis Tsipras, es firme, segura, convencida.
En una entrevista con LA NACION en un alto en medio del frenesí de los primeros días de un gobierno que está bajo la lupa del mundo entero, Isychos no ocultó que está viviendo un momento único. Nacido en Quilmes hace 57 años, nieto de griegos que emigraron a la Argentina a principios del siglo pasado, no perdió la tonada porteña, aunque vive en Grecia desde 1980.
En el país de sus abuelos, trabajó como guía y, luego, durante 28 años, en la aerolínea Olympic Airways; llegó a ser vicepresidente del sindicato de aeronavegantes. En 1992 fue uno de los fundadores de Syriza, partido de izquierda radical del que fue -desde entonces- miembro del comité central y responsable de las relaciones internacionales. Antes de establecerse en Grecia, vivió unos años en Canadá, donde estudió Ciencias Sociales en la Universidad York, de Toronto. Con primos y sobrinos en la Argentina, Isychos conoce a Tsipras (40) desde que el flamante premier tenía 17 años.
-¿Cómo se siente al haberse convertido en viceministro del gobierno de Alexis Tsipras?
-Siento una gran responsabilidad histórica hacia el pueblo griego, que votó para un cambio radical después de una catástrofe social, una bomba económica que estalló entre las masas más empobrecidas, las masas más populares del país, las más trabajadoras, los campesinos, los comerciantes, que es algo que la Argentina vivió en los 90 y creo que no tengo que explicar mucho más.
-Fue designado en un cargo muy delicado, como “número dos” de Panos Kamenos, el único ministro que no es de Syriza, líder de Griegos Independientes, un partido de derecha xenófobo.
-Yo no calificaría a ese partido de esa manera. Creo que los medios del exterior tienen que ser mucho más cuidadosos cuando tratan de analizar la realidad política griega, que tiene sus particularidades y diferencias con el resto de Europa. Es un partido que se autocalifica de centroderecha y tiene algunas estrategias sobre inmigración con las que, por supuesto, no estamos de acuerdo. Pero apoyan el programa de Syriza en su totalidad y eso es lo importante.
-Lo conoce a Tsipras desde los 17 años. ¿Cuáles diría que son sus fortalezas y sus debilidades?
-Todos los seres humanos tienen fortalezas y debilidades, no soy el que podría calificar cuáles son las suyas. Lo único que puedo decir a nivel personal es que es un hombre muy simple. Uno lo puede encontrar en la calle diciendo algún chiste, le gusta el fútbol, estar con amigos, con gente que él quiere y que lo quieren… Es un hombre muy normal, no lo calificaría como un Dios de la mitología griega y tampoco como un semidios. Es un hombre de la realidad diaria de nuestro país.
-Muchos creen que Tsipras prometió cosas irrealizables. Ahora negociará con la Unión Europea (UE) qué hacer con los acuerdos ya tomados para hacerle frente a la deuda. ¿Piensa que va a tener que volver atrás con sus promesas y ajustarse a una realidad distinta?
-No, no. Estamos completamente convencidos de que la salvación de la sociedad es nuestra meta estratégica, que Grecia tiene que salir de esta situación catastrófica económica y social. Grecia perdió gran parte de su soberanía, y nosotros apoyamos el programa que tenemos. La que tiene que tener un plan B es la señora Merkel, y no nosotros.
-Para Europa, ¿qué significa la elección de Tsipras? ¿Cree que Merkel va a aflojar y que la rigidez de la UE para enfrentar estos problemas cambiará?
-Merkel tiene muchos frentes abiertos. Hay una gran contradicción económica, social, geopolítica entre el centro y la periferia europea. Tenemos a Podemos, en España; a Sinn Fein, en Irlanda, que son las primeras fuerzas políticas de la izquierda en este momento. Hay un gran movimiento tradicional obrero, pero también nuevos movimientos sociales que crecen en casi toda Europa, así que éste no es un problema griego, sino europeo. Y Europa debe solucionar sus problemas en su casa, con igualdad hacia los pueblos y las naciones europeas. Uno no puede tener como meta estratégica a nivel económico en las estructuras e instituciones de la UE la salvación de los bancos y no la de los pueblos. Y ése es el dilema para ella [por Merkel] y para las políticas de la elite alemana.
Fuente: La Nación
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