CREAN DEPARTAMENTOS DE SALUD MENTAL EN PENALES SANTAFESINOS
Desde hace seis meses, los internos de 5 unidades penitenciarias de la provincia encuentran un espacio de contención psicológica gracias a la creación de los Departamentos de Salud Mental dentro de los mismos penales. Esta nueva forma de abordar la problemática carcelaria se instrumentó a mediados del año pasado en virtud del convenio de cooperación firmado por los ministerios de Salud; de Gobierno, Justicia y Culto y la Secretaría de Estado de Derechos Humanos, en agosto de 2004.
El programa pretende ir más allá de lo que atañe estrictamente al área de salud mental y se propone articular las acciones de promoción de la salud con actividades culturales, deportivas, educativas y comunicacionales.
Los internos de las unidades penitenciarias de Coronda, Las Flores, la Redonda y las cárceles de mujeres de Santa Fe y Rosario saben de qué se trata esta experiencia. El objetivo fundamental es “crear un espacio de pensamiento y reflexión que en otros lugares no se da. Si bien los internos saben que esto no redunda en un beneficio inmediato sobre la pena, la ventaja es mucho más profunda y tiene que ver con la posibilidad que tienen de expresarse, de angustiarse con alguien, de hablar de sus ideas, de sus fantasmas, de sus miedos y de revisar sus modos de pensar ya que el que actúa sin hacerlo generalmente se equivoca. En definitiva, se trata de que revean su modo de vivir”, comentó Gustavo Castaño, director provincial de Salud Mental.
Gran parte del éxito que está teniendo el programa se basa en una característica elemental: los Departamentos de Salud Mental no dependen del Servicio Penitenciario sino de la cartera sanitaria. Por lo tanto, los psicólogos que atienden a los internos no tienen que realizar informes a la institución carcelaria, hecho que “permite que ellos se apropien del espacio y se creen instancias para pensar, ya que en la cárcel no hay muchas posibilidades de intercambios saludables”, opinó Castaño.
Importante demanda
El Programa de Salud Mental cosechó buenos resultados. Esta aseveración se fundamenta en la cantidad de consultas psicológicas que atendieron los distintos departamentos. Desde julio a noviembre de 2005 recibieron 1.050 consultas en Coronda, 642 en Las Flores, 216 en la cárcel de mujeres de Santa Fe, 240 en la de Rosario y 640 en la Redonda .
En una primera instancia, los 27 psicólogos que se distribuyen en los diferentes penales trabajaron a partir de consultas individuales; pero con el correr del tiempo fueron instrumentando algunos talleres grupales en donde se abordaron temas como adicciones, promoción de conductas de cuidado, reducción de la violencia y proyección de espacios culturales.
La coordinadora del programa, Patricia Llamedo, se muestra satisfecha de los primeros logros y destaca que lo bueno fue ” generar espacios de libertad dentro de la institución que permiten que los internos puedan proyectarse, construir una vida diferente”.
Consultados acerca de la posibilidad de que el programa rehabilite a los internos, desde la Dirección de Salud Mental prefirieron ser cautos y hablar de que en el mediano plazo servirá para “disminuir las situaciones conflictivas dentro del penal”. No obstante, aclararon que para que esto sea efectivo debe estar acompañado de mejoras en las condiciones materiales de los penales.
Otras acciones
El programa no se limitará a brindar ayuda psicológica a los internos sino que prevé la incorporación de trabajadores sociales, psiquiatras, abogados y talleristas con el propósito de abordar la problemática carcelaria desde una perspectiva interdisciplinaria.
Entre los proyectos en los que ya están trabajando figuran la asistencia psicológica a familiares de internos y a personas liberadas o que se encuentren en el régimen de libertad asistida, la creación de una radio en la cárcel de Las Flores, el desarrollo de actividades teatrales en las distintas unidades penitenciarias para desarrollar la autovaloración e integración entre los talleristas y los presos, y la instrumentación de acciones que favorezcan la inserción laboral de los internos que obtuvieron la libertad.
Más intervención
El éxito del programa llevó a que en diciembre del año pasado la ministra de Salud, Silvia Simoncini, y el ministro de Gobierno, Justicia y Culto, Fernando Rosúa, firmaran una ampliación del convenio que crea los Departamentos de Salud Mental dentro de la cárcel. La disposición incluye también el traspaso paulatino de todos los servicios de salud -que antes dependían del Servicio Penitenciario- a la cartera sanitaria.
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