CRECE EL ESCÁNDALO EN BRASIL POR EL SEVÍO DE FONDOS PÚBLICOS AL PT
Se abre un nuevo capítulo en el escándalo de corrupción en el que está envuelto el gobernante Partido de los Trabajadores (PT). La comisión parlamentaria que investiga las finanzas de la formación política del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva halló por primera vez evidencias de que recibió fondos públicos, desviados hacia la contabilidad paralela de esa fuerza.
La oposición está enardecida y Brasil, revolucionado a raíz de las revelaciones del diputado Osmar Serraglio, relator de la comisión parlamentaria quien dijo que unos 4,5 millones de dólares fueron desviados del estatal Banco do Brasil al PT por intermedio del publicista Marcos Valerio.
El anuncio de que fondos públicos alimentaron la red de corrupción del PT aumentaron hoy los ataques de la oposición al presidente Lula.
“Encontramos el camino por el que el dinero iba desde el Gobierno hasta el PT. Esa revelación es muy seria. Quedó demostrado que mezclaron dinero público con intereses privados”, afirmó hoy el senador Alvaro Dias, del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).
Serraglio dijo que la comisión parlamentaria, basándose en un rastreo de cuentas, descubrió que el Banco de Brasil le pagó 58 millones de reales (unos 25 millones de dólares al cambio actual) a una agencia de publicidad por un servicio que nunca fue prestado.
La agencia, propiedad de Marcos Valerio, depositó los recursos en un fondo de inversiones y después transfirió parte de los mismos (los US$4,5 millones) a una cuenta del PT, en una operación que registró como si fuese un préstamo del banco al partido.
Valerio, acusado de ser el operador de la red de corrupción del PT, alega que sólo sirvió como garante de los supuestos préstamos hechos por dos bancos al partido que Lula ayudó a fundar en 1980 y que lo condujo al poder.
El Banco de Brasil reconoció que el 25 de octubre pasado abrió un proceso interno para investigar el desvío del dinero que terminó en la agencia de publicidad de Valerio.
“Descubrimos que los préstamos en realidad eran operaciones para desviar el dinero de esa estatal”, afirmó Serraglio.
La oposición considera que, tras cuatro meses de investigaciones, finalmente encontró las pruebas que buscaba y que demuestran que las irregularidades en el PT no se limitan a la financiación de campañas electorales -con recursos captados ilegalmente- y a sobornar legisladores de otros partidos a cambio de su lealtad.
“Esa prueba muestra que hubo desvío de dinero público en favor del partido que está en el gobierno. Ahora todas las autoridades del Gobierno están bajo sospecha”, afirmó el portavoz del PSDB en el Senado, senador Arthur Virgilio do Carmo.
Incluso parlamentarios oficialistas, como el senador Delcidio Amaral, miembro del PT y presidente de una de las comisiones parlamentarias que investiga los casos de corrupción de la fuerza de Lula, admitió que la revelación pone en aprietos al Gobierno.
“Es una demostración que derriba la tesis de que los préstamos bancarios no declarados ayudaron al PT a financiar sus campañas. Ahora vemos que hay una operación con recursos de un banco oficial. Eso es grave”, afirmó Amaral.
Alvaro Dias considera que la oposición ha centrado hasta ahora sus ataques en el partido oficialista y ha sido indulgente con Lula, pero eso tiene que cambiar en adelante, porque las pruebas muestran que se trata de un desvío de recursos públicos bajo su mandato.
Serraglio, por su parte, admite que las pruebas hasta ahora sólo comprometen al ex director de publicidad del Banco de Brasil, Henrique Pizzalato, un funcionario vinculado a los dirigentes del PT y cuyo nombre ha surgido recurrentemente en las investigaciones sobre corrupción.
“Es claro que él será uno de los acusados, pero existen muchas otras personas del Gobierno que vamos a responsabilizar”, dijo.
Este contenido no está abierto a comentarios

