CRECE EN FRANCIA EL MISTERIO EN TORNO DE LA SALUD DE CHIRAC
Por primera vez desde que llegó al poder, en 1995, el presidente francés, Jacques Chirac, faltó ayer a la reunión semanal de su gabinete, lo que acrecentó el misterio en torno del estado de salud del mandatario, hospitalizado desde el viernes pasado.
Chirac, de 72 años, no había faltado a esta cita en los últimos diez años ni siquiera por sus viajes al exterior.
Los voceros del gobierno, que afirmaron que el presidente dejará el hospital esta semana, se han referido crípticamente al problema de salud de Chirac como un “pequeño accidente vascular” que le afectó la visión de un ojo. Sin embargo, médicos que no están involucrados en su tratamiento han sugerido que el mandatario puede haber sufrido un derrame cerebral.
El diario Le Monde afirmó que Chirac había sido “víctima de un accidente cerebrovascular de naturaleza hemorrágica”, una información que no fue confirmada por fuentes oficiales.
La falta de información precisa desató un debate en Francia en torno del verdadero motivo de la hospitalización de Chirac. “Los boletines son más comunicaciones políticas que informes médicos”, dijo el presidente de la asociación médica francesa, Jacques Roland.
Mientras crecen las críticas, el gobierno se preocupó ayer por minimizar todo el asunto. El vocero del palacio presidencial, Jean-François Cope, dijo que el presidente estaba “en muy buena estado” y que dejará el hospital al final de esta semana.
No estaba claro, sin embargo, si Chirac viajará a Nueva York la semana próxima, como tenía planeado, para participar de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Cope dijo que los detalles de la agenda del mandatario se conocerán cuando reciba el alta.
Por su parte, el presidente del Senado, Christian Poncelet -que debería reemplazar a Chirac en caso de que no pudiera continuar con sus funciones- dijo que “ni por un segundo” imaginó esa posibilidad. “El presidente evoluciona bien. Tuvo un pequeño incidente de salud, algo que le puede suceder a cualquiera”, dijo Poncelet.
Si las autoridades están diciendo la verdad y el problema que sufre Chirac es menor -una hemorragia retinal- lo que todos se preguntan es por qué sigue hospitalizado.
El último parte médico, difundido el lunes pasado, señaló que Chirac tenía un pequeño hematoma y un “problema aislado y limitado de visión”. Aunque los funcionarios nunca aclararon exactamente en qué lugar ocurrió el sangrado, casi toda la prensa francesa asumió que había sido en el cerebro.
Según el doctor Stephan Mayer, profesor asociado de neurología y neurocirugía del Centro Médico de la Universidad de Columbia, en Nueva York, una posibilidad es que Chirac haya sufrido una aneurisma en el cerebro, una forma de derrame cerebral.
Francia tiene una larga tradición de ocultar el estado de salud de sus líderes. Durante años, François Mitterrand ocultó el cáncer de próstata que terminó con su vida en 1996, un año después de haber dejado el gobierno. El ex presidente Georges Pompidou murió durante su mandato, en 1974, sin haber revelado jamás que sufría un cáncer terminal.
En medio de esta polémica, Chirac se reunió ayer con su primer ministro, Dominique de Villepin, en el hospital militar Val de Grace, antes de la reunión de gabinete. La hospitalización del presidente ha dado un fuerte impulso político a Villepin, que se perfila poco a poco como el posible candidato del oficialismo en las elecciones presidenciales de 2007.
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