CRECE LA INCERTIDUMBRE POLÍTICA EN BOLIVIA
El titular del Congreso de Bolivia recibió acusaciones de abrir las puertas a una “guerra civil” por su supuesto interés de quedarse en la presidencia de la nación si el Poder Legislativo acepta el jueves la renuncia de Carlos Mesa.
Las demandas generalizadas insisten en que tanto el presidente del Congreso y del Senado, Hormando Vaca Díez, como el titular de la Cámara de Diputados, Mario Cossío, den paso a la presidencia de Bolivia al primer magistrado de la Corte Suprema, Eduardo Rodríguez.
Sin embargo, a Vaca Díez, como presidente del Congreso, le correspondería constitucionalmente asumir la primera magistratura, si la renuncia de Mesa es aceptada.
Vaca Díez convocó para mañana en Sucre -la capital histórica de Bolivia- a una sesión extraordinaria del Congreso, donde debe analizarse la renuncia de Mesa anunciada el lunes.
El senador, cuando los periodistas le consultaron sobre sus aspiraciones, sólo dijo: “primero es lo primero”, refiriéndose a la citación a los parlamentarios.
Al pedido de Mesa el martes, quien reclamó a Vaca Díez “desprendimiento” para renunciar a la posibilidad de acceder a la presidencia, se sumaron dirigentes políticos encabezados por el líder cocalero Evo Morales, quien señaló que “si Hormando asume la presidencia (su decisión) propiciaría una guerra civil”.
En igual sentido se manifestaron otros líderes de las protestas que han paralizado el país, como el dirigente vecinal de la ciudad de El Alto, Abel Mamani.
De aceptar tanto Vaca Díez como Cossío dar un paso al costado, Rodríguez asumiría la jefatura de estado para luego llamar a elecciones generales en alrededor de 150 días. Rodríguez dijo estar dispuesto a hacer tal llamado si es proclamado presidente.
La constitución señala que el presidente del Congreso y el de los diputados deben acceder a la primera magistratura, en ese orden, en la eventualidad de la renuncia del presidente y vicepresidente, para concluir el periodo de gobierno, que en este caso expira en agosto de 2007.
Supuestos ataques
El comandante de la policía de Bolivia, David Aramayo, alertó hoy de la existencia de supuestos planes de los grupos que promueven las protestas para radicalizarlas y atentar contra instalaciones militares y del gobierno.
En declaraciones a un canal de televisión local, Aramayo dijo que la policía conoció que los líderes de la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) de El Alto, ciudad vecina a La Paz, iniciaron planes para aumentar las movilizaciones en las próximas horas.
El jefe de la policía boliviana calificó de “muy delicada” la situación que vive su país y reconoció, “con todo pesar, que estamos a un paso de la guerra civil”, por lo cual pidió a la Iglesia agilizar las conversaciones para encontrar un salida a la crisis.
La advertencia del jefe policial coincide con la que hizo ayer el presidente del país, Carlos Mesa, en un vehemente llamado al presidente del Congreso, Hormando Vaca Díez, para que renuncie al derecho a la sucesión constitucional y dé paso a la convocatoria a nuevas elecciones.
Bloqueos, escasez de alimentos y falta de combustible
Los vecinos de El Alto mantenían hoy los bloqueos, mientras que la falta de combustibles y una creciente escasez de alimentos paralizaban a La Paz.
Aunque todavía no comenzaron las manifestaciones que se suceden a diario desde hace algo más de tres semanas, el centro está casi detenido.
El tránsito de vehículos es mínimo, y las pocas tiendas de comercio abiertas están sin clientes. En muchas, las vidrieras están cubiertas con papeles.
Hoy, en la Paz, a la escasez de alimentos que elevó los precios en algunos casos hasta en un 50 por ciento y a la falta de transporte se sumó un pedido de la Alcaldía para que los vecinos se abstengan de depositar la basura en los puntos de recolección, porque los vehículos de limpieza tampoco tienen gasolina.
Las comunicaciones con el interior siguen interrumpidas, por el bloqueo de caminos que dificulta también el acceso al aeropuerto. Pero se restableció el servicio de agua en el centro, que había suspendido el lunes a raiz de un atentado a un acueducto de las plantas de almacenamiento.
Evo Morales advierte: el movimiento popular es “imparable”
La crisis boliviana responde a un movimiento “imparable” de liberación de los pueblos indígenas y, de no comprenderlo las autoridades, puede desembocar en una guerra civil, advirtió el líder del Movimiento Al Socialismo, Evo Morales.
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