CRECE LA INSEGURIDAD EN LAS ESCUELAS DE LA CIUDAD
Mientras el gobierno decidió colocar rejas y alarmas en diecisiete colegios de la ciudad, ubicadas en su mayoría en la zona oeste, alumnos de cuarto grado de la escuela López y Planes presentaron un proyecto en la Cámara de Diputados, pidiendo más seguridad en los establecimientos educativos, pero “sin rejas, para que no parezcan cárceles”.
La iniciativa de los chicos, todos de entre nueve y diez años de edad, es que cada escuela sea protegida durante la noche por un guardia de seguridad.
“Un casero para todas las escuelas, porque hay personas que se saltean las paredes, sacan sillas, las rompen, juegan a la pelota y rompen los vidirios, los árboles. Para que no pase queremos un casero para todas las escuelas de la provincia de Santa Fe”, explicó Nicolás Sartori.
“Pero no queremos rejas, porque no queremos que parezca una cárcel. Y queremos alarmas, para que si el casero siente un ruido extraño apriete la alarma y llame a la policía”, agregó.
Los alumnos de la López y Planes elevaron esa propuesta a la Cámara Baja de la Legislatura provincial algunas semanas atrás, en ocasión de la jornada denominada “Diputados por un día”.
La directora de la escuela, María del Carmen Damato, radicó una denuncia en la Comisaría Cuarta, ubicada justo enfrente del edificio escolar, por los ya habituales destrozos que se producen durante los fines de semana.
“La escuela es visitada por jóvenes que vienen a utilizar esto para algunos deportes. Además, ingresan a una sala, sacan sillas, las rompen. Ingresan a los baños, rompen los vidrios, rompen las ventanas; y la cooperadora tiene que desembolsar dinero para arreglar todo esto”, precisó.
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