CRECE LA TENSIÓN EN PUERTO PRÍNCIPE
Las barricadas instaladas por los seguidores del presidente Jean Bertrand Aristide en los accesos a la capital, Puerto Príncipe, y en varios puntos de la ciudad, son una clara muestra del crecimiento del clima de tensión tras el rechazo de la oposición al plan de paz presentado por EE.UU. y otras naciones para negociar una salida pacífica a la crisis que afecta a Haití.
Hombres armados, algunos encapuchados, junto a policías, registran a los autos en busca de armas, delante de las barricadas formadas con neumáticos, piedras, pedazos de cemento, chasis de automóviles o viejos electrodomésticos.
La oposición política al presidente Aristide rechazó ayer, definitivamente, la propuesta de EE.UU. y otras naciones y así se lo hizo saber formalmente por carta a la comunidad internacional, sostuvo el dirigente de la coalición opositora, Evans Paul.
“No podemos decir sí a la inmoralidad, a la traición y a la opresión”, explicó Evans. Poco antes, Aristide había pedido a la oposición que dejara de lado la violencia, al asegurar que no “deseamos ver una policía internacional que restaure el orden”. “No queremos más refugiados en Florida” (EEUU), afirmó Aristide, en referencia al creciente número de haitianos que intenta huir a los países vecinos.
Un informe de la misión de evaluación de las Naciones Unidas en la región norte dado a conocer anoche indica que en esa zona hay una situación de emergencia en materia de salud y aprovisionamiento alimentario. Según el documento, elaborado por una delegación de la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU, la llegada de combustible es necesaria para garantizar el funcionamiento de algunos servicios básicos, tales como salud, electricidad y agua.
Esta tarde, la ONU ordenó que el personal no esencial de su misión en Haití abandone el país y se dirija a la vecina República Dominicana.
Mientras tanto, Estados Unidos y Francia anunciaron la posibilidad de enviar a Haití una fuerza de seguridad y una fuerza civil, respectivamente, ante el deterioro creciente de la situación interna en el país caribeño.
El presidente de EEUU, George W. Bush, dijo que estudia enviar una “fuerte presencia de seguridad” internacional a Haití, una vez que se haya solucionado políticamente la violenta crisis.
“Tendremos una presencia fuerte con una estrategia efectiva”, agregó el presidente, quien reveló que su gobierno consulta con sus aliados las características de esa fuerza.
Por su parte, el ministro de Exteriores de Francia, Dominique de Villepin, propuso que se establezca de forma “inmediata” una “fuerza civil de paz” en el país caribeño. El funcionario, además, indicó que su país está listo “para implicarse a fondo en el esfuerzo de movilización internacional”.
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