CRECE LA TENSIÓN ENTRE EL GOBIERNO Y LA OPOSICIÓN POR LA MARCHA DE BLUMBERG
A medida que se acerca el día señalado, la convocatoria de Juan Carlos Blumberg a la Plaza de Mayo contra la inseguridad sigue generando tensión y controversia entre adherentes y opositores a la idea.
Mientras la iniciativa de una contramarcha no está del todo descartada, varios dirigentes y allegados al oficialismo volvieron a criticar al ingeniero cuyo hijo fue secuestrado y asesinado en marzo de 2004. El Gobierno se mantuvo en silencio, aunque la convocatoria genera cierta preocupación en la Casa Rosada.
Así como el ex piquetero y actual funcionario Luis D’Elía motorizó la palabra del oficialismo en los últimos días, ayer fue un diputado “ultrakirchnerista”, Carlos Kunkel, el que salió a pegarle duro a Blumberg. Lo vinculó con la dictadura de Jorge Videla. Fue para recordar que en la Argentina había inseguridad “cuando los amigos de Blumberg gobernaban, como Jorge Rafael Videla”.
Blumberg, que sostiene que su movilización es apolítica, tendrá el apoyo ya anunciado del diputado y ex candidato a jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri y del socio político de éste, el ex ministro de Economía y Defensa Ricardo López Murphy. El ingeniero volvió a reunirse ayer con su inesperado nuevo respaldo, el piquetero Raúl Castells.
Sin embargo, allegados a Blumberg aseguraron que al palco de mañana sólo subirán familiares de víctimas de la inseguridad. Uno de los principales colaboradores de Blumberg en la organización del acto es Marcelo Bragagnolo, padre de Matías, fallecido en presuntas manos de una patota. “La gente no va a ir a una marcha si estuvieran bien las cosas”, expresó Blumberg.
La idea de una contramarcha lanzada por D’Elía parece haber perdido peso. De hecho, fuentes del Ministerio del Interior aseguraron que la única marcha para la que se pidió permiso fue la de Blumberg. Pero delegados de la Federación Tierra y Vivienda (FTV), la organización liderada por D’Elía, se reunirán hoy para decidir si hacen a la misma hora un abrazo simbólico a la Casa Rosada.
Para sumar voltaje político, el ex diputado Alberto Coto, muy cercano al ex ministro de Economía Roberto Lavagna, responsabilizó ayer al presidente Néstor Kirchner por “los problemas de inseguridad o sabotaje” que eventualmente pueda haber mañana. Coto aclaró que Lavagna estará fuera del país, pero si estuviera en el país tampoco iría, aseguró, “porque se está politizando mucho” la marcha, dijo.
En esa línea, el ex jefe de Gobierno porteño Aníbal Ibarra afirmó que Macri y Blumberg “tienen un acuerdo para que en el 2007 éste sea candidato a gobernador por el macrismo en la provincia de Buenos Aires”. Para Ibarra, la marcha “forma parte de esa estrategia” y por eso cree que “Macri se esconde detrás de Blumberg”.
Con otros argumentos, la diputada del ARI Elisa Carrió también cuestionó la marcha y aseguró que la situación de inseguridad “está peor” tras la aprobación de las denominadas leyes Blumberg que endurecieron las penas. “También debería ser central la pobreza y los chicos que ingresan al delito porque consumen droga”, expresó.
En apoyo de Blumberg se expresaron el Partido Nacionalista Constitucional liderado por Alberto Asseff, la ex ministra Patricia Bullrich y el diputado nacional Hugo Martini, de Recrear. En la otra vereda se la Asociación Madres de Plaza de Mayo y las Madres del Dolor.
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