CRECE LA VIOLENCIA EN LA ZONA CÉNTRICA
Un jovencito, de sólo 16 años, estuvo el viernes por la noche al borde de la muerte poco después de que una patota lo atacó en plena zona céntrica. El pibe terminó con una profunda herida cortante en la zona del cuello -entre otras serias lesiones-, mientras que la policía detuvo a tres personas por el suceso.
Al parecer todo ocurrió minutos después de las 20 y tuvo lugar en las cercanías de Rivadavia e Hipólito Yrigoyen; el mismo sector donde hace exactamente una semana hirieron de gravedad al nadador Luciano Sales Rubio.
En la noche del viernes, por dicha intersección caminaba Gastón Ruíz, de 16 años, sin domicilio fijo, cuando de repente se vio rodeado por dos jóvenes, quienes estaban acompañados por una adolescente, de 15 años.
Acorralado
El intenso tráfico y la gran circulación de personas no significó obstáculo alguno para que el grupo comenzara a hostigar a la víctima, que quedó acorralada contra una pared.
Sin más los hombres comenzaron a golpear al jovencito, el que a los pocos segundos se derrumbó en el piso. Sin embargo esta situación no hizo menguar las intenciones de los agresores que siguieron pegándole patadas y puñetes. Es de hacer notar que toda la secuencia siempre estuvo alentada a viva voz por la jovencita que los acompañaba.
Navajazo
El duro castigo se prolongó varios minutos. Pero lo peor sobrevino al final, ya con su víctima totalmente indefensa. Uno de los sujetos sacó a relucir una navaja y le asestó al chico un profundo puntazo en la región del cuello.
Concretada la demencial faena sus autores se dieron a la fuga ante la mirada de varios testigos que quedaron aterrados.
Así y todo, con el último hilo de fuerza, el maltrecho jovencito se incorporó y dirigió sus pasos hacia la zona de la terminal de ómnibus. Allí subió las escaleras y llegó hasta la central del Cobem. A poco de golpear las puertas pidió auxilio. Y ése fue su último acto consciente, ya que luego se desvaneció y cayó al suelo sin conocimiento.
De inmediato el personal de emergencias le brindó los primeros auxilios en el lugar y luego lo trasladó hasta el hospital José M. Cullen donde ingresó en condición crítica.
Las heridas
El diagnóstico de los profesionales indicó fractura de tabique nasal, politraumatismos, y herida punzocortante en la región del cuello. Tras la observación de los médicos el chico quedó internado, siendo su estado delicado y su pronóstico de carácter reservado.
Poco después la policía tomó cartas en el asunto al intervenir de oficio. Se ordenó una intensa batida por la zona céntrica la que dio sus resultados antes de la medianoche.
Con los pocos datos que se tenía se detuvo a los tres sujetos que aparecen como los principales sospechosos de ser los autores del hecho. Se trata de dos muchachos, de 22 y 19 años -oriundos de los barrio Santa Marta y Loyola- y de la menor, de 15, que vive en barrio Cabal.
Pese a que los uniformados inspeccionaron distintas zonas, el arma blanca con la que se concretó el ataque no fue secuestrada. No obstante los tres apresados fueron conducidos hasta dependencias policiales en calidad de detenidos donde quedaron a disposición del juez de instrucción en turno.
La Terminal
Con las primeras luces del día de ayer se tuvo noticias sobre otro jovencito, menor de edad, que fue blanco de una golpiza en los terrenos ubicados detrás de la Terminal de Ómnibus. La víctima fue identificada como Nicolás Aranda, de 17 años. El nombrado debió recibir asistencia médica de urgencia a raíz de heridas cortantes en el cuero cabelludo y contusiones.
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