CRECEN LAS DIFERENCIAS EN LA UCR POR LA UNIÓN CON EL PARTIDO SOCIALISTA
Frente a la posición cada vez más patente de los intendentes y presidentes comunales de concurrir solos a las elecciones, insistentes corrillos en Santa Fe y Rosario dan cuenta que los más sonados referentes de la UCR estarían dispuestos a retomar la alianza con el socialismo, aún a riesgo de desoír o ir por fuera del partido.
Las especulaciones hablan ya de un choque muy marcado entre el pensamiento del interior y la dirigencia más encumbrada de las dos grandes ciudades.
Los recientes triunfos en Santiago del Estero y Catamarca levantaron los ánimos de los intendentes y jefes comunales, que el centenario partido preserva en buena cifra en Santa Fe: son 130 en toda la provincia (16 y 114, respectivamente).
La naturaleza del triunfo de Santiago -donde dos intendentes de 42 años protagonizaron la victoria tras expulsar a figuras “quemadas”, como el histórico José Luis Zavalía- les hace sentir por estas horas a los medianos o pequeños caciques del interior que el futuro pasa por ellos. Aparte se trata, en muchos casos, de intendentes con probadas buenas administraciones, algunos de los cuales resultaron reelectos con el 70 por ciento de los votos.
Enfrente estaría el escudo formado por Luis Changui Cáceres, el diputado nacional Hugo Storero, Carlos Iparraguirre, Carlos Fascendini, Angel D’Ambrosio y algunos más, que operaron la alianza con el socialismo en las últimas elecciones y la seguirían entendiendo como la mejor alternativa para enfrentar las legislativas de octubre próximo.
“Siempre fuimos aliancistas, por qué no ahora”, se escuchó el fin de semana en una reunión en Rosario. En Santa Fe, el lanzamiento de la candidatura de Iparraguirre sirvió para oírlo con todas las letras: “El radicalismo debe integrar un frente que aglutine las distintas fuerzas políticas de la provincia”, expresó en su discurso el ex diputado que quiere volver a serlo.
“Ir con listas propias”
Al tanto de las versiones, un rosarino contrariado, René Bonetto, declaró: “El radicalismo santafesino debería mirarse en el espejo del santiagueño, que recuperó la mística. Se debe ir con listas propias. Sucede que los intereses enhebrados por algunos con el socialismo deben ser fuertes”.
El socialismo encabezará la lista de octubre con Hermes Binner, se sabe. “Apenas digan los socialistas que están dispuestos a entregar el número dos a la UCR, los de Santa Fe y Rosario va a hacer cola para anotarse. Eso está cantado”, declaró ayer a La Capital un ex concejal que hoy se gana la vida en la actividad privada.
“Hay que tener presente además este detalle: la convención la manejan los que quieren la alianza”, agregó.
En efecto, la decisión final la adoptará formalmente la convención provincial en los últimos días de este mes.
La conducción partidaria, que encabeza el senador provincial Felipe Michlig, se reunirá mañana con los 114 presidentes comunales en Santa Fe, tras el encuentro con los 16 intendentes desarrollado la semana pasada. La cita será por la tarde en la sede del comité provincial partidario en la ciudad de Santa Fe.
Michlig confirmó a La Capital que están previstas dos reuniones más: para el viernes se ha convocado al centenar de concejales que ocupan escaños en municipalidades, a los que se sumarán los cinco diputados nacionales y los diez legisladores provinciales (ocho diputados y dos senadores).
Posteriormente, en fecha aún a determinar, se convocará a las minorías que integran comisiones comunales en los que el radicalismo no es gobierno.
Respecto de la convención provincial, su titular, Raúl Molinas, le confirmó a este diario que mañana a la tarde se reunirá la mesa directiva del organismo para fijar fecha de convocatoria del plenario de la convención, encuentro que podría producirse el viernes 18 o el sábado 19.
En ese momento la convención empezaría a discutir el tema electoral, pero se estima que no adoptaría definiciones sino que lo haría en un segundo plenario que se cumpliría antes de finalizar el mes.
Se necesitan 8.000 fiscales
En los debates que se están dando se escuchan un abanico de temas; como por ejemplo que para octubre se van a necesitar 8.000 fiscales y que “en los pequeños pueblos, donde muchas veces se definen las elecciones, el único que puede colocar fiscales es el radicalismo amén del peronismo”. Esa “garantía” que da el radicalismo provincial, además de que también está en condiciones de hacer una previa y buena distribución de votos, es lo que destacan los dirigentes.
No hace falta que lo digan: se sobreentiende que el socialismo no cuenta con estructura para controlar las elecciones fuera de los centros más poblados.
Para conocer las definiciones de los radicales aún faltan semanas, pero el debate se encuentra al rojo vivo.
Michlig anticipó que además de consultar a los dirigentes, también el radicalismo se propone realizar encuestas entre la población, para conocer “cómo está el termómetro” en cada lugar.
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