CRECEN LAS EXPORTACIONES AVÍCOLAS A PESAR DE LA CAÍDA DEL PRECIO MUNDIAL
Si bien la epidemia de influenza aviar en Europa impactó sobre los precios internacionales, los productores nacionales de pollo esperan sostener el crecimiento iniciado tras la devaluación y llegar a 2010 con una producción de 1,7 millón de toneladas y una exportación de 550 millones de dólares.
Al mismo tiempo, las empresas que participan del complejo avícola mantienen el acuerdo de precios con el gobierno, que entre otras cosas le permitió a la carne de pollo consolidarse como importante sustituto de la carne vacuna frente a la suba de valores de esta última.
“Una avicultura previsible, competitiva y sustentable debe tener necesariamente una participación constante y significativa de la exportación en relación a su producción”, sostuvo Roberto Domenech, presidente del Centro de Procesadoras Avícolas de Argentina (Cepa).
Precisamente, la exploración de los mercados externos le permitió salir de las cíclicas crisis que golpeaban al sector por la volatilidad que tradicionalmente experimentó el mercado interno.
“Eso nos llevó a realizar una planificación desde el 2003 al 2010, que nos permitió tener un crecimiento sustentable”, señaló Domenech, en la jornada de capacitación avícola organizada por el Círculo Argentino de Periodistas Agrarios, la Municipalidad de Concepción del Uruguay, Entre Ríos, y el Cepa.
Concepción del Uruguay es una muestra del despliegue que tuvo la actividad en el país, departamento que concentra el 47% de la producción nacional de carne de pollo. Junto con Gualeguay y Colón, concentran además el 85% de las exportaciones del país.
La producción avícola, introducida por los inmigrantes en el año 1850, se caracteriza por ser una cadena integrada, con empresas familiares.
“Alrededor de 2.500 productores hacen la producción del país con mano de obra familiar”, sintetizó Juan Trinidad, del laboratorio de experimentación avícola del Inta de Concepción del Uruguay y agregó que en el crecimiento del sector fueron clave dos puntos: la sanidad y la genética.
Las provincias de Entre Ríos y Buenos Aires se disputan el liderazgo en materia de faena, con un 47% y 43% respectivamente. Santa Fe se ubica en un lejano tercer puesto, con el 5%. De todos modos, en la provincia comenzó a funcionar una mesa de productores avícolas, en busca de atraer la corriente de inversiones que hoy llega al sector.
De hecho, el cluster pollero va extendiendo su actividad geográfica, siguiendo la ruta del maíz. hay varios proyectos empresarios en marcha para desarrollar en forma integrada centros de producción avícola en zonas agrícolas a fin de abaratar costos por la proximidad de los granos para alimentar las aves.
“Algunos emprendimientos se proyectan en San Luis y otros en el sur de Córdoba” apuntó Domenech, quien agregó que la conversión de granos en carne es actualmente la única opción para tornar rentables las explotaciones agrícolas lejos de los puertos.
EL MERCADO EXTERNO
El plan estratégico lanzado en 2003 se viene sosteniendo, apuntó Domenech, a pesar de que la epidemia de influenza aviar en Europa derrumbó los precios internacionales casi en un 50%.
No obstante, según datos del Senasa, las ventas al exterior de carne aviar, concretadas durante el primer cuatrimestre de este año se incrementaron en volumen y divisas, respecto de igual período del año pasado, dejando ingresos por un monto cercano a los 29 millones de dólares.
El aumento registrado en volumen representa un 17% mientras que en divisas el incremento fue del 29%.
“Estamos exportando a 78 destinos” insistió Domenech, quien señaló que sin bien el consumo de pollo bajó a nivel mundial, los productores locales, libres de influenza, están ganando mercados.
Apuntó que en octubre de 2005 una pechuga estaba en 3.000 dólares la tonelada y, al expandirse la gripe aviaria, bajó a 1.700. En la actualidad comenzó a estabilizarse en 2000 dólares, cifra que consideran se va a mantener en el 2006.
ACUERDO DE PRECIOS
En cuanto al consumo interno, uno de los principales destinos de la producción avícola, Domenech se refirió a el acuerdo de precios realizado con el gobierno nacional, que les permitió sostener durante este año el valor del pollo a 3,99 pesos el kilo en las bocas de expendio.
“Hasta el momento no tenemos problemas para mantenerlo, aunque hemos tenido aumentos en los costos de algunos insumos”, resaltó el empresario y manifestó que queda pendiente en la discusión con el Ejecutivo la incorporación del peso de los fletes al acuerdo, ya que no sale lo mismo producir en Entre Ríos que en Tierra del Fuego.
“Lo que hemos firmado es un compromiso por el que las empresas se comprometieron a no superar el precio índice y respetar el valor a la baja”, explicitó.
En ese sentido, advirtió que este año el consumo de carne por habitante aumentó a 29 kilogramos, cuestión en la que influyó el alto precio de la carne roja y la campaña del gobierno nacional para lograr sustitutos a la misma.
No obstante, reconocen que hay temas por resolver para seguir adelante. Para ello están pensando en establecer nuevas áreas productivas ya que hay una alta concentración de galpones en las principales regiones productoras. “Hay problemas de infraestructura, se necesita mayor financiamiento para instalar nuevos espacios donde producir”, resumió Domenech.
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