CRECIÓ UN 130% EL DECOMISO DE COCAÍNA
La cocaína secuestrada en 2005 en la Argentina por la Gendarmería Nacional se incrementó un 130 por ciento con respecto al año anterior. El récord se debe a un mayor tráfico de esa droga en la región, a un aumento de la presión sobre el narcotráfico en todos los países del área y a un incesante incremento de la superficie de hojas de coca cultivadas en Bolivia y Perú, dijeron a LA NACION altos oficiales de la fuerza.
Los números fríos hablan por si solos de la gravedad del fenómeno del narcotráfico, si se considera además que la Gendarmería Nacional secuestra la mitad de toda la cocaína que se descubre en la Argentina.
Según las estadísticas de la Dirección Antidrogas, desde el 1° de enero de 2005 al 31 de diciembre de ese año se secuestraron 2721 kilos con 728 gramos de cocaína. El año anterior se habían secuestrado 1180 kilos con 903 gramos.
El último procedimiento realizado la víspera de Año Nuevo, cuando se secuestraron en una quinta de José C. Paz 738 kilos de cocaína, fue lo que le permitió a la fuerza llegar al récord durante el 2005.
Aunque durante todo el año se observó mayor actividad con más cantidad de procedimientos y de detenidos. Hasta se descubrió camino a España más de una tonelada de la droga, secuestrada en Valencia, que había salido de puertos argentinos. Esos kilos no están sumados a la estadística local.
“Observamos un incremento en la cantidad y la calidad de las investigaciones de organizaciones que se dedican a esto. Se ha mejorado. Vemos que la mayoría de los cargamentos que atraviesan la Argentina están destinados a ser enviados a Europa y a otros países americanos”, dijo a LA NACION el comandante general Aníbal Maistegui, director general de Investigaciones Policiales y Judiciales.
También se destaca la cantidad de procedimientos efectuados. En 2005 se efectuaron 199 procedimientos más que en 2004. También hubo más detenidos: 4477 el año pasado contra 3427 en 2004.
Un dato significativo es que sólo la Gendarmería Nacional en sus destacamentos tiene 400 presos por droga.
“Hay un incremento en el mercado y un mayor tránsito de droga”, dijo el experto, que recordó que se verifica la misma tendencia en todos los países de la región. “Aumentaron los decomisos en los países vecinos, en Paraguay y también en Chile”, explicó el comandante general.
Lo que llamó la atención en 2005, además del regreso de los grandes cargamentos enviados por mar desde la Argentina a Europa, es la duplicación en la cantidad de cocaína que ingresaba mediante “mulas”, encapsulada, es decir, correos que pasan las fronteras con cargas de un kilo de droga, dividida en cápsulas protegidas por látex que son tragadas por los “camellos”.
Se dio en 2005 un incremento del 131 por ciento de la cantidad de cocaína secuestrada que era ingresada en el país mediante esta modalidad y se duplicó la cantidad de “capsuleros” detenidos en comparación con 2004.
En 2005 fueron secuestradas 18.741 cápsulas de cocaína con 232 detenidos, contra 14.298 de 2004, con 102 detenidos.
Maistegui conjeturó que “es una táctica del narcotráfico enviar la droga de este modo para saturar el sistema carcelario argentino. Si consideramos que cuando son detenidos quedan al menos tres años presos, se logra desbordar el sistema carcelario”, explicó.
Además, los hombres que trabajan en la frontera observaron este año una mayor cantidad de ciudadanos colombianos afincados en la región. Es un dato que les preocupa porque sospechan que no sólo llega la droga desde Colombia, sino que, ahora, también llegan acá los narcotraficantes colombianos como si su sola presencia oficiara como una suerte de garantía de calidad del estupefaciente.
El crecimiento de los decomisos se debe también a una expansión del mercado consumidor, pero también de la cantidad de droga disponible.
El último informe de las Naciones Unidas de 2004, referido a la superficie de hojas de coca cultivadas, revela que hubo un incremento del 35 por ciento en Bolivia.
También se dio una mayor cantidad de hectáreas cultivadas en Perú. El único lugar donde se registró una baja en las superficies cultivadas con hojas de coca es en Colombia, donde los Estados Unidos financian y llevan adelante un agresivo plan para erradicar los cultivos.
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