CRÉDITOS PARA INQUILINOS: LA CUOTA DEBERÁ SER SIMILAR A LA DEL ALQUILER
Los discursos que el miércoles por la tarde dieron la ministra Felisa Miceli y el secretario de Comercio Guillermo Moreno fueron tan escuetos y “generales”, que ayer en los despachos oficiales consideraron que hacía falta aclarar algunos temas importantes respecto a la operatoria que apunta a convertir a los inquilinos en propietarios.
Una muy alta fuente oficial le aseguró a Clarín que los inquilinos que se presenten en un banco con el contrato de alquiler y comprobantes de ingresos del grupo familiar van a tener derecho a recibir un crédito equivalente al 100 ó al 90% del valor de la propiedad que quieran comprar, con un tope de 200.000 ó 300.000 pesos, respectivamente. Y la cuota resultante deberá ser “similar” al costo del alquiler que estuvieron pagando, independientemente del monto solicitado.
La aclaración es clave. Porque hasta el miércoles se consideraba que la cuota de los créditos difícilmente pudiera bajar de 1.000 pesos, tomando en cuenta los plazos y tasas que hoy se están ofreciendo en el mercado.
En el gobierno consideran que la ecuación “alquiler=cuota” se puede dar bajo determinadas condiciones, por ejemplo, comprando en los barrios más baratos de la capital.
Siguiendo el razonamiento del funcionario, a partir de la nueva operatoria que empezará a regir el 1º de setiembre, si hoy una familia se presenta a un banco con un contrato de alquiler de $700 pesos, pagará cuotas de $700.
En las condiciones actuales, una cuota de 700 pesos, correspondería a un crédito de 80.000 pesos (26.000 dólares) pagadero en 30 años. Con eso, se podría comprar un departamento de un ambiente en la zona sur de la Capital Federal, según datos del mercado inmobiliario.
Para el funcionario, la operatoria servirá para que crezca más la demanda que busque inmuebles en la zona sur de la Capital, aunque el mercado de alquileres tiene más volumen en la zona centro y norte de la ciudad.
Precisamente porque así está el mercado, los banqueros aseguraron que la operatoria cerraba sólo si había un subsidio directo al comprador del inmueble, o lo que es lo mismo, un subsidio de tasa de interés, algo que en el Gobierno rechazaron de plano.
Además, la fuente oficial aseguró que los bancos ya están notificados de esta operatoria, aunque en media docena de entidades consultadas por este diario aseguraron que no tenían novedad sobre las líneas crediticias descriptas por el funcionario.
“Estamos esperando la normativa del Banco Central, pero hasta ahora no estamos preparando líneas especiales, más allá de aceptar como comprobante de ingresos el contrato de alquiler”, señaló un banquero.
Ayer se sumaron declaraciones de apoyo a la movida oficial. El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, dijo que fue un “anuncio muy importante”. Fernández reconoció que “el acceso al crédito es difícil”, y explicó que esta situación se da “primero por normas del Banco Central y segundo porque uno tiene que aportar el 25 o el 30 por ciento del valor del inmueble”. Al mismo tiempo, el ministro señaló que “hemos buscado que los plazos se alarguen para que los créditos puedan hacerse a 25 años”.
El flamante presidente del Banco Ciudad, Julio Macchi, aseguró que la entidad impulsará créditos hipotecarios con cuotas mensuales “que se acerquen bastante o estén algo por encima del alquiler que se puede pagar por una vivienda equivalente”.
“Hay inquilinos que pagan 600 o 700 y estarían dispuestos a incrementar un 30 ó 40 por ciento el gasto mensual con tal de que se pague la cuota de la vivienda”. Así, Macchi parece contradecir claramente aquello de que el inquilino tendrá derecho a acceder a un crédito cuya cuota sea similar a la del alquiler.
Para el presidente de la Asociación de Bancos Privados (ADEBA), Jorge Brito, la decisión oficial “destraba el problema para que la gente pueda acceder al crédito hipotecario”.
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