CRIMEN ACLARADO EN BARRIO SAN AGUSTÍN
Fernando Gudiño (21) fue asesinado cuando amanecía el último domingo. Su muerte siguió a una riña que lo involucró junto a otros jóvenes con los que hasta altas horas de la madrugada había compartido una fiesta familiar.
Esto pudo saber la policía acerca del brutal crimen antes de localizar y detener, ayer martes, a media docena de hombres entre los que se cuenta el autor material del hecho.
El cadáver de Fernando Gudiño, con una astilla de vidrio clavada en la garganta, había aparecido flotando en aguas del río Salado -detrás del campo de los Jesuitas-, el lunes a la tarde.
Los agentes de la Sección Homicidios abocados a la investigación de este caso registrado en jurisdicción de la Seccional 7a. pudieron conocer detalles de la pelea y apresaron a sus protagonistas, todos ellos jóvenes vecinos del barrio San Agustín II.
En sede policial los dichos de los detenidos permitieron profundizar la pesquisa y pronto quedó en claro que fue un tal Miguel, de unos 18 años de edad, quien habría atacado a Gudiño enterrándole en el cuello el pico roto de una botella de cerveza.
Luego, cuando este Miguel advirtió que Gudiño había muerto a causa de la herida cargó su cadáver sobre un caballo, se dirigió al río y lo arrojó a las aguas, no demasiado lejos del sitio donde sería encontrado el día después. La policía, una vez aclarado el caso elevó las actuaciones a la Justicia competente.
Este contenido no está abierto a comentarios

