CRIMEN DE GEBA: HOY COMIENZA EL JUICIO
El crimen de la maestra Fabiana Gandiaga, ocurrido el 20 de octubre de 2001 en el club Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires (GEBA), comenzará a debatirse hoy en juicio oral y público ante el Tribunal Oral número 14, que tiene previsto extender las audiencias durante todo el mes de agosto.
Los jueces Hugo Cataldi, Beatriz Bistué de Soler y Liliana Barrionuevo leerán hoy el requerimiento de elevación a juicio (la acusación) y tomarán declaración indagatoria a los tres imputados, Fernando Antúnez, Miguel Angel López y Carlos Vallejo, los tres empleados de limpieza de una empresa que trabajaba en la entidad deportiva.
También hoy declararán peritos médicos.
Los tres acusados afrontan cargos por “homicidio y violación”, figuras que en el Código Penal están reprimidas con penas de reclusión o prisión de entre 15 y 25 años.
La maestra Gandiaga fue violada y asesinada en un baño de la sede porteña de GEBA, adonde había concurrido a acompañar a su hijo, quien competía en un torneo de Tae Kwon Do.
Allí, aquejada por un malestar provocado presuntamente por el sofocante calor, había intentado dirigirse a un kiosco para comprar un refresco, pero se perdió en los pasillos del club.
Entonces, según la investigación judicial, llevada a cabo en primera instancia por el juez Daniel Seijas y el fiscal Daniel Morín, fue abordada por sus victimarios, quienes la habrían violado en un baño de un entrepiso y la habrían asesinado.
Los homicidas provocaron lesiones en el cuello de la mujer que le provocaron la muerte por asfixia, que ocurrió, según opinaron los médicos forenses, “entre 10 y 15 minutos” después de la agresión.
Durante las audiencias declararán 80 testigos y mañana los jueces y el fiscal del tribunal oral Clorindo Mendieta realizarán una inspección ocular en el lugar del hecho, situado en pleno microcentro porteño.
Esta semana las audiencias se celebrarán lunes, martes y miércoles, y serán los jueces los que definan el esquema para las semanas siguientes.
Los tres acusados están detenidos desde una semana después de ocurridos los hechos.
Antunez, de 21 años de edad cuando se produjo el crimen, había intentado desvincularse del caso, complicando para ello a sus dos consortes de causa e involucrando, incluso, a una cuarta persona, hipótesis que ni el juez Seijas no los camaristas que confirmaron el procesamiento tomaron en consideración.
El juicio oral se insinúa polémico, ya que pese a que las pericias demuestran claramente la violación, los exámenes forenses en materia genética practicados sobre el cuerpo de la víctima no inculpan directamente a los acusados.
“En ninguno de los dos (hisopados) se hallaron marcadores genéticos del sexo masculino… el material genético que aparece en las muestras no exhibió similitud con el perfil genético de ninguno de los tres imputados y el remanente del soporte del hisopado analizado anteriormente no proporcionó resultados informativos debido a la ausencia de ADN en condiciones de integridad”, reconoce la requisitoria fiscal.
Sin embargo, al momento de formular la imputación, el fiscal señaló que las muestras de semen halladas en el cuerpo de Gandiaga coinciden con los “grupos sanguíneos” de los acusados.
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