CRISIS CARCELARIA: CONTINÚAN LAS DEMORAS PESE A LOS ANUNCIOS DE NUEVAS PLAZAS
En un marco de grave crisis carcelaria –de la cual acusó recibo esta semana el Poder Judicial–, según el director del Servicio Penitenciario, Fernando Rosúa, antes de fin de año será habilitado el primero de los tres mini penales de Piñero y la alcaidía en la Jefatura de Policía. Para el primero de los lugares, por ahora se traerá personal del centro y norte provincial, en tanto que en la Jefatura tendrá que hacerse cargo del cuidado de los presos la policía. Pero Rosúa está confiado en que, durante 2006, se puedan cubrir las 800 vacantes que están previstas dentro del SP.
Hace dos semanas, Fernando Rosúa reconoció ante Radio 2 que “se hicieron varios llamados durante el año, pero lamentablemente no hubo inscriptos para el Servicio Penitenciario. Todos quieren anotarse en la policía”, indicó.
Es por ello que el gobierno provincial está a punto de lanzar una campaña en medios gráficos, televisivos y radiales para tratar de captar a futuros agentes para el Servicio Penitenciario.
Según Rosúa, la poca afluencia de interesados de la zona sur de la provincia es histórica: “Para policías se anotan muchos más, aunque tengo entendido que también ha disminuido la cantidad de solicitudes este año”.
Para el director del SP, “parece que en el sur no hay una cultura de trabajar en el Servicio Penitenciario, quizás porque piensan que la única tarea es cuidar presos, pero no es ésa la única función”.
Según las estadísticas, la mayoría de los guardiacárceles provienen de Coronda, Laguna Paiva, Vera y la ciudad de Santa Fe y “casi nadie de Rosario o el Gran Rosario”. Para reafirmar estos números, la Unidad Penal Nº 3, de Riccheri y Zeballos, cuenta entre sus filas con “muy poco” personal del sur santafesino, dijo Rosúa.
Descomprimir comisarías
Antes de fin de año, estarán listos uno de los tres mini penales de Piñero, con capacidad para 160 reclusos, y la alcaidía de Jefatura, con 450 plazas, según anunció el titular del SP. “Lo primero que se hará será descomprimir las comisarías de Rosario. A Piñero irán los presos sentenciados, mientras que Jefatura albergará a los detenidos procesados”, explicó Rosúa.
El director del Servicio Penitenciario aseguró que el personal que se hará cargo del cuidado de los presos en Piñero vendrá del centro y norte de la provincia, en tanto que para la alcaidía de Jefatura se utilizará el personal egresado de la escuela de Policía.
“Hasta tanto tengamos nuevos ingresos en el Servicio Penitenciario, el cuidado lo harán los nuevos agentes de policía, a quienes es muy probable que, unos días antes de la puesta en funcionamiento de la alcaidía, se les brinden cursos de capacitación de materia penitenciaria”, explicó Rosúa.
CARRERA EN EL ESTADO
Según el director del SP, antes de fin de año, contando ambos penales, habrá unas 600 plazas. Para toda esa cantidad de gente, hacen falta entre 700 y 800 agentes del Servicio Penitenciario. El presupuesto 2006 contempla la incorporación de 800, y ésa es la meta a la que pretende llegar y espera que la mayoría sea del sur provincial, aunque admite que no será una tarea fácil.
“Hay una creencia de que el agente penitenciario cuida a los que están tras las rejas, pero no se ocupa únicamente de eso; la función no es sólo la de brindar seguridad, es más amplia. También se cumplen tareas de promoción humana, trabajar en la recuperación y capacitación de la gente que está privada de libertad, darle una cantidad de herramientas para que, cuando salga, se incorpore al mercado laboral y no vuelva a delinquir”, explicó el funcionario.
Para formar parte del Servicio Penitenciario se deben cumplir una serie de requisitos: tener título secundario y entre 18 y 28 años, además de llenar un formulario que se retira, en la zona sur de la provincia, en la sede de Gobernación, Santa Fe 1950.
El director del SP explicó que luego de realizados los exámenes intelectual, físico y psicológico, hay un curso que dura 6 meses, en la ciudad de Santa Fe.
“Ésta es una profesión con estabilidad, jubilación, obra social, todo lo que te garantiza trabajar en el Estado”, aseguró Rosúa. Para empezar, el sueldo de bolsillo es de 935 pesos, y se cobra apenas comienza el curso.
DEMORAS EN MARCHA
A comienzos de este año, el ministro de Gobierno de la provincia, Roberto Rosúa, anunció: “A fines de 2005, en la zona de Rosario, tendremos unas mil plazas más para alojar detenidos y con esto daremos una solución de fondo al problema del alojamiento de presos en las comisarías”. Y el funcionario repitió los anuncios en julio.
El plan de obras incluía para setiembre la puesta en funcionamiento del primer pabellón de la cárcel de Piñero, con capacidad para 160 reclusos; además de 200 plazas en la alcaidía mayor, que funcionará en la Jefatura de Policía, con entrada por avenida Francia. Las 250 restantes estarían listas a fin de año, al igual que dos penales menores, uno en San Martín y Circunvalación, en la zona sur de la ciudad, y el restante en Baigorria y Circunvalación, en la zona norte, destinado a una cárcel de mujeres. También, un instituto cerrado de menores.
Los plazos expiraron y ninguno de estos lugares fue habilitado todavía. Al ser consultado por estas demoras, Fernando Rosúa explicó que las condiciones climáticas por un lado, la falta de materiales y las demoras propias de la empresa son las causas del retraso. “Nos han dicho que antes de fin de año estarán en funcionamiento la primera parte de Piñero y la alcaldía de Jefatura, completa, y esperamos que así sea”, dijo el director del SP.
Si bien todavía no hay novedades en torno de la construcción de la alcaidía en Baigorria y Circunvalación, Fernando Rosúa anunció que en los próximos días el gobierno provincial llamará a licitación para construir el penal de la zona sur, en San Martín y avenida de Circunvalación.
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