Crisis de inmigrantes en Europa
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En lo que va del año aumentaron un 38% los cruces con respecto a 2016; antes moría uno de cada 137 migrantes y en 2017 pierde la vida uno de cada 39; Italia, en estado de emergencia.
La bebita, africana, tiene tan sólo días. Llegó a Italia junto a su papá, que sobrevivió al enésimo naufragio de una barcaza repleta de migrantes que se hundió en el mar Mediterráneo. Su mamá murió antes de emprender el “viaje de la esperanza”, durante el parto, en una playa de Libia.
La imagen de la bebita recién nacida, ahora internada en buen estado en un hospital de Palermo, Sicilia, volvió a poner ayer sobre el tapete el drama sin fin de los cientos de miles de migrantes que siguen arriesgando su vida para escapar del hambre, los conflictos y la miseria en su tierra. Es un drama que se agrava cada año. En lo que va de 2017, ya llegaron un 38% de migrantes más que en el mismo período de 2016 y se espera que cuando termine el año se alcance una cifra récord de 20.000 cruces.
Más alarmante todavía es que subió exponencialmente la tasa de mortalidad de quienes intentan llegar a Europa, la tierra prometida. El año pasado se estimaba una muerte por cada 137 migrantes, y este año murió uno por cada 39, según cifras de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Desde enero se registraron más de 1300 muertes de personas tratando de cruzar el Mediterráneo, de las cuales 250 ocurrieron el último fin de semana en dos nuevas tragedias frente a las costas de Libia, según Carlotta Sami, vocera del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Unhcr).
El aumento de la tasa de mortalidad está vinculado a la mayor persecución de los traficantes de personas por parte de las autoridades europeas, lo que, según la Acnur, llevó a emprender cruces en embarcaciones cada vez más precarias y sin equipamientos de localización como GPS o teléfonos satelitales, lo que a su vez dificulta su rastreo.
Esta tragedia, que se agudiza a medida que se acerca el verano europeo, significa una verdadera emergencia para Italia. Después de un fin de semana con una llegada récord de inmigrantes (por lo menos 3000 rescatados por diversas embarcaciones) se espera el arribo de 200.000 para lo que resta del año, lo que constituiría un nuevo récord tras las 181.436 que llegaron el año pasado. Desde el 1° de enero desembarcaron 43.245 personas, un aumento del 38% con respecto a 2016. La mayoría de los que llegan provienen de Nigeria, un país azotado por el grupo islamista Boko Haram, seguidos por ciudadanos de Bangladesh y Guinea.
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