CRISIS EN LA UBA: TRAS LOS INCIDENTES DE AYER, MEDICINA PERMANECE CERRADA
Después de los incidentes de ayer, que provocaron el fracaso –por cuarta vez- de la Asamblea que debía elegir al nuevo rector de la Universidad de Buenos Aires, la Facultad de Medicina permanecía cerrada esta mañana. En tanto, tampoco hay clases en la mayoría de las facultades y la FUBA se prepara para marchar, el viernes, al Ministerio de Educación y el rectorado.
La situación de esta mañana comenzó a delinearse anoche, cuando estudiantes e integrantes de la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA) realizaron una serie de asambleas en las calles linderas a varias facultades y anunciaron la marcha del viernes desde Plaza Houssay, en Córdoba y Junín, hacia el ministerio de Educación, Pizzurno 935, donde repudiarán “los gravísimos incidentes” de ayer.
Tras la protesta en el Palacio Sarmiento, los universitarios se dirigirán hacia la sede del Rectorado de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Viamonte 444, donde reclamarán “la caída de la candidatura a rector de (Atilio, de Economía) Alterini”, señaló una representante estudiantil.
Anoche, cerca de las 20.30, hasta la medianoche, decenas de universitarios cortaron el tránsito en la avenida Córdoba, frente a Medicina, en protesta por los violentos enfrentamientos con no docentes de esa sede universitaria, que causaron la internación médica de un integrante de la FUBA.
Por otra parte, esta mañana era dado de alta Nicolás, el joven de 23 años que fue agredido ayer en Medicina. “Que me hayan agredido a mí es una cuestión de la circunstancia, por donde yo estaba. Quedé en el medio. Yo pertenezco a la FUBA y al Partido Obrero”, expresó el joven en declaraciones radiales.
En el último mes, la FUBA —conducida por agrupaciones de izquierda como el MST y el PO— ya había tomado tres veces el Nacional de Buenos Aires, donde debía reunirse la Asamblea. Rechazan la postulación del decano de Derecho —el candidato que contaría con votos suficientes para ser elegido—, por haber sido funcionario de la Justicia porteña en la última dictadura, y exigen la reforma del Estatuto para modificar la representatividad en el gobierno de la UBA. Entre los sectores en conflicto hay acuerdo en que se debe reformar el Estatuto. Pero no ya ni antes de elegir rector, como quiere la FUBA.
En este contexto, la UBA atraviesa una crisis institucional que se podría ver agravada ya que, el domingo, caducará el mandato de Guillermo Jaim Etcheverry y el lunes asumirá el nuevo Consejo Superior, donde también el cuestionado Alterini tiene mayoría.
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