Los bienes de la ex presidente se redujeron de manera sustancial en 2016, cuando decidió ceder alrededor del 95% de su patrimonio a sus hijos, Máximo y Florencia. Al dejar la Casa Rosada, la ex presidenta había declarado alrededor de $77 millones, que luego le transfirió en partes iguales a sus dos herederos.

Pero a pesar del desprendimiento de bienes, esa cifra representa una ganancia de casi $800 mil con respecto al año anterior que cerró con $2.178.438.

En 2018 la ex presidente declaró poseer $242 mil en efectivo (cuando en 2017 era un poco más del doble, $500 mil), pero a la vez informó una reducción de la deuda que mantiene con la AFIP: pasó de $550 mil a poco más de $300 mil.

En cuanto a la presentación hecha por Cristina, los ítems por “ingresos del trabajo, alquileres y otras rentas neto de gastos” sumaron $4.657.518,59 (cuando antes eran de $3,2 millones) y en el rubro “gastos” declaró unos $900 mil (equivalentes a $80 mil por mes).

Las declaraciones patrimoniales de los Kirchner fueron objeto de varias denuncias y procesos judiciales, que todavía no han sido completamente cerrados. Cuando el matrimonio arribó a la Casa Rosada, al comienzo de la presidencia de Néstor Kirchner, declararon un patrimonio de $6.851.810.

Actualmente, la ex presidente afronta embargos por un total de $ 12.320 millones en el marco de las diferentes causas en las que se la acusa por delitos de corrupción.