CRISTINA K SALDRÁ A RECORRER LA PROVINCIA
Después de su lanzamiento en la ciudad en la que vivió hasta 1976, Cristina Kirchner ingresará a la campaña en puntas de pie, dosificando su presencia, que se hará más visible en los 45 días previos a la elección.
Pese a que aún ni siquiera se ha conformado el comité de campaña, las fuentes consultadas por Clarín entregaron algunos datos sobre las características que le imprimirá la esposa del Presidente a su tarea proselitista.
La primera certeza que tienen en la Casa Rosada es que las campañas del oficialismo en la Ciudad y en la provincia tienen que ser austeras.
Y aunque todavía no se han diseñado los spot televisivos y los distintos tipos de afiches que se utilizarán, la idea es apostar a una estética que también se distinga por su austeridad. Además de los rostros de Cristina en la provincia y de Bielsa en la Ciudad, el logo que estará siempre presente es el del Frente para la Victoria, con el fondo de la bandera nacional y un sol bien notorio en el centro.
En cuanto al contenido del discurso de Cristina y de las consignas de campaña, el lanzamiento de su candidatura el jueves en La Plata fue una muestra. Por un lado, hará una defensa a rajatabla de la gestión de Néstor Kirchner (arreglo de la deuda externa, obras públicas, crecimiento, reindustrialización). Y por el otro, seguirán los palos contra Eduardo Duhalde con el claro objetivo de centrar las críticas en la figura del caudillo que no se retiró de la política y de ningunear a Chiche, su rival.
Otro eje de campaña pasará por emparentar al duhaldismo con el pasado, como aquellos que “hicieron de la política una profesión y no un servicio”, según dijo Cristina —palabras más o menos— en su discurso del último jueves.
Al contrario de lo que se suponía, Cristina participará de actos en la provincia de Buenos Aires, pero lo hará en forma paulatina y en actividades muy bien organizadas.
Mientras tanto, por la fuerza de los hechos y la pelea con el duhaldismo que obligaron a adelantar la campaña, cualquier actividad que cuente con la presencia de Cristina se transformará —según reconocen hombres de su máxima confianza— en un acto proselitista.
Ese cariz tuvo el homenaje en el Senado a Mercedes Sosa, el último viernes, en el que Cristina improvisó un saludo. También formará parte de la campaña oficial el viaje que la esposa del Presidente hará el martes a Los Angeles, California. Acompañada por las candidatas a diputadas bonaerenses Cristina Alvarez Rodríguez (sobrina nieta de Eva Perón) y la embajadora Juliana Di Tullio, la primer candidata a senadora participará de la inauguración de una muestra sobre “Evita, íntima y personal”.
Además, los funcionarios consultados aseguran que por ahora “sólo hay una estrategia preliminar”, y que se estará atento a lo que haga y sobre todo a lo que diga Chiche y también Ricardo López Murphy, para hacer los cambios y las réplicas que hagan falta. Pero no está decidido si Cristina participará de debates por TV con Chiche o López Murphy.
En el Gobierno estiman que la campaña duhaldista arrancó débil, al punto que ayer hicieron público un compromiso de respaldo a la gobernabilidad. Pero nadie descarta tensiones y agresiones subidas de tono.
Pese a los rencores viejos y nuevos que cruzan el debate entre kirchneristas, felipistas y duhaldistas, los operadores del oficialismo prefieren que el duhaldismo salga segundo. Imaginan que un triunfo amplio de Cristina acotará el margen de maniobra duhaldista y que, entonces, todos se sumarán al proyecto kirchnerista.
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