CRITICAN LA METODOLOGÍA QUE PERMITE EL ACCESO DE ESCRIBANOS AL SISTEMA
Un proyecto de ley que está trabajando la Legislatura provincial y un fallo del Tribunal de Superintendencia del Notariado encendieron la esperanza de quienes aspiran a convertirse en escribanos y vienen peleando para que las autoridades del Colegio de Escribanos de la 2ª Circunscripción modifiquen el polémico método por medio del cual se ocupan las vacantes que se producen.
La ley notarial manda a que los aspirantes que hayan hecho la carrera de escribano se matriculen anualmente pagando entre 900 y 1.000 pesos cada vez. Pero una posterior “interpretación de las actuales autoridades” hace que si a lo largo de un año no se produjeron vacantes, al año siguiente todo empieza de nuevo: es decir que quien llegó en primer lugar de la lista de espera pasa al último.
Un grupo de candidatos a escribanos viene peleando para modificar lo que las autoridades colegiadas denominan el “criterio institucional histórico” y que los damnificados, que en algunos casos se la pasan años esperando sin poder ejercer (no pueden hacerlo de acuerdo a la ley notarial), califican como una disposición “muy poco transparente”.
Dos de los escribanos que hace años están en la lista de espera son Arturo Guaita y Rosanna Paccie. Ambos fueron parte de un grupo de profesionales que integran la lista de preferencia que fueron recibidos la semana pasada en la comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara de Diputados, ya que en parte sus reclamos también van dirigidos al Estado provincial, a quien piden que intervenga porque la investidura de escribano termina siendo una facultad del gobernador.
De acuerdo al relato de Guaita y Paccie, Diputados está estudiando un proyecto de ley –que en principio cuenta con el respaldo de diferentes sectores políticos– para que las vacantes sean cubiertas a partir ya no de una lista conformada a criterio de las autoridades del Colegio sino por concurso de antecedentes y oposición, incluyendo un examen y una entrevista.
Curiosamente, según explicaron Guaita y Paccie, “quienes controlan el Colegio de Escribanos no están interesados en el proyecto de ley”.
El “criterio institucional histórico” tampoco es compartido por el Tribunal de Superintendencia del Notariado que, según la ley, es el órgano institucional que vela por la aplicación de las regulaciones y dirime los conflictos. Un fallo de este Tribunal originado en un recurso de apelación presentado por cuatro aspirantes afectados les reconoce el derecho de preferencia. Es decir, a no ser retirados del lugar que ocupaban en la lista al momento que vence su matriculación.
UNA FORMA DE PALIAR EL PROBLEMA
A la par del proyecto de ley y del fallo del Tribunal de Superintendencia del Notariado, el gobierno provincial intervino en el asunto. Por medio del decreto 2.115 se ordenó “establecer preferencia para la designación de escribano titular de un registro vacante, en razón de la prelación de la solicitud en elegida forma. La preferencia se mantendrá vigente por 180 días en los casos en los cuales fuere necesario volver a matricular al postulante”.
En la práctica, el decreto establece que el profesional que aspira a ocupar una vacante preserve por seis meses más el orden de preferencia que tiene al momento de vencer su matriculación. “Es una medida que ayuda a paliar el problema pero no es la solución”, admitieron Guaita y Paccie.
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