CRÍTICAS AL PAPA POR SU DISCURSO DESDE AUSCHWITZ SOBRE EL NAZISMO
El Papa recibió ayer duras criticas de la comunidad judía italiana y de la prensa local y europea. Fue por algunos de los contenidos de su discurso del domingo último en Auschwitz-Birkenau, el más grande complejo de campos de exterminio nazi situado en el sur de Polonia, en el que fueron asesinados 1,5 millones de seres humanos, dos tercios de las cuales eran judíos. La primera acusación a Benedicto XVI es la de haber prácticamente absuelto al pueblo alemán de responsabilidades y culpas pese al entusiasta apoyo popular a Adolf Hitler. La segunda alude al hecho de que el Papa se preguntó por qué Dios había callado, cuando en realidad había que preguntarse el porqué del silencio de la Iglesia católica en el genocidio de los judíos.
El gran rabino de Roma, Riccardo di Segni, dijo que “fue un gran discurso del principio al fin, pero problemático en su contenido. El Papa sostuvo que la responsabilidad de los crímenes nazis fue de ‘un grupo de criminales’ que ‘usó y abusó del pueblo alemán’ como un instrumento de su sed de destrucción”.
“No estoy para nada convencido con la interpretación propuesta sobre la responsabilidad del pueblo alemán, como si hubiese sido la víctima y no hubiera formado parte de los que persiguieron”, comentó Di Segni.
El presidente de la Unión de Comunidades Judías Italianas, Claudio Morpurgo, expresó su “perplejidad” por las palabras del Papa “las cuales terminan por reducir la gravedad del nazismo”.
Morpurgo y otros dirigentes judíos italianos reconocieron que el Papa alemán “cumplió un gesto de alto valor simbólico” con su visita a Auschwitz-Birkenau. Pero se manifestaron “muy decepcionados” por la forma en que el Pontífice alemán afrontó el problema “como si la eliminación masiva de judíos hubiera sido un hecho aislado y no el fruto de una operación cultural y política muy amplia y compleja”.
A su vez, el vaticanista de La Repubblica, Marco Politi, escri bió en un largo artículo titulado “Los silencios de Ratzinger”, que “es un problema la descripción del pueblo alemán como desviado por el nazismo, manipulado por una banda de criminales”.
“Quiérase o no, esto terminará por ser leído como una forma de desresponsabilización. Nadie piensa en culpas colectivas, pero la impresión es que el discurso de Auschwitz remueve medio siglo de reflexión autocrítica en Alemania y en la Iglesia acerca del rol y la responsabilidad que cada uno tuvo en abrir el camino al sistema que derivó en la máquina de la muerte en los campos de exterminio”, agregó.
El historiador alemán Lutz Klinkhammer, por su parte, sostiene que lo que dijo el Papa sobre su país, “es cierto”. A La Repubblica, Klinkhammer explicó que “los campos de exterminio fueron responsabilidad de pocos”. Agregó que “a partir de 1941, cuando se prohibió la emigración de judíos de Alemania, se afirmó el proyecto de exterminio. Y éste estuvo vinculado a un grupo restringido de personas”.
El historiador norteamericano Daniel Jonah Goldhagen, descendiente de alemanes, entrevistado en Nueva York por el mismo diario, dijo que “los documentos y los archivos a disposición de los historiadores demuestran que la gran mayoría del pueblo alemán apoyó la persecución de los judíos. Es falso presentar al pueblo alemán como un instrumento involuntario e inconsciente en manos de Hitler”.
En Alemania, la revista Der Spiegel y el diario Die Zeit hablaron escuetamente de lo que faltó en el discurso, pero no hubo reacciones de grupos judíos. En España, en cambio, surgieron críticas contra el Papa. “Benedicto XVI exime al pueblo alemán de su responsabilidad por los crímenes nazis”, titula el diario El Mundo. Sostuvo además que “el Papa se descolgó con una especie de absolución de la responsabilidad del pueblo alemán en los crímenes del nazismo”.
El diario El País, a su vez, destacó que “Ratzinger, que sirvió en el Ejército alemán al final de la guerra, tuvo palabras de comprensión para sus compatriotas, culpables únicamente de haber permitido el ascenso al poder del Partido Nacional Socialista”.
En Francia, el diario Liberation cuestionó al Pontífice y el católico La Croix señaló que Benedicto XVI no quiso “juzgar colectivamente” a los alemanes. Al contrario de sus colegas europeos, la prensa británica alabó el discurso papal. El Daily Telegraph, por ejemplo, saludó como “momento de profundo significado histórico” la visita al campo de exterminio de Auschwitz, un símbolo de la pesadilla nazi.
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