CRÍTICAS, UNA CONSULTA POPULAR Y UNA DEMANDA CONTRA AGUAS
Con Rosario a la cabeza, el arco opositor provincial ratificó su disconformidad en relación a Aguas Santafesinas, la nueva sociedad anónima creada por el gobierno de Jorge Obeid para administrar el servicio de agua potable y cloacas. En ese marco, concejales, diputados y senadores provinciales, junto a las organizaciones sociales de defensa de usuarios y consumidores, se reunieron en el hall del Concejo Municipal (Córdoba y 1º de Mayo), convocados por la comisión especial de Estudio y Seguimiento de la Problemática del Servicio de Agua Potable y Cloacas, que preside Nire Roldán (ARI). Allí también estuvo el intendente Miguel Lifschitz, que realizó una intervención en fuerte tono crítico.
El encuentro concluyó con la firma de un acta compromiso, que entre sus puntos principales plantea el rechazo a cualquier aumento de tarifas y a la contratación de un operador privado para el gerenciamiento de la empresa. También, la realización de una consulta popular donde los ciudadanos se pronuncien sobre si el destino del servicio de agua potable y cloacas debe ser de gestión pública o privada.
Roldán explicó que los objetivos principales del encuentro eran “revertir la figura de sociedad anónima que plantea el gobierno, exigir la participación de los municipios en cualquier acuerdo vinculado a la prestación del servicio, y plantear la posibilidad de realizar acciones jurídicas contra la anterior Aguas Provinciales por incumplimento del contrato”.
“El Ejecutivo, acorralado por su propia displicencia, debió resolver la vuelta del servicio a manos del Estado, pero optando por una figura societaria privada, donde persiste el concepto del agua como mercancía, el lucro como eje del servicio, y por ende la transferencia del paquete accionario en manos del Ejecutivo (51 por ciento) a un privado cuando lo desee”, indicó el edil. También sostuvo que “no se reconoce en absoluto el poder concedente de los municipios, al contrario, quedan limitados a un 39 por ciento de acciones, y a prorratear entre ellos, con un solo director en un directorio de cinco miembros”.
Además, dijo que se “reflotará un proyecto presentado un año atrás”, una propuesta para que la facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) dictamine las posibilidades jurídicas de demandar a la retirada Aguas Provinciales “por el incumplimento de obras que debía realizar durante su gestión”. Este estudio también podría alcanzar “a los funcionarios públicos que incumplieron sus deberes durante la concesión del servicio”, que se inició en diciembre de 1995.
Lifschitz castiga
Por su parte, el intendente Miguel Lifschitz no ahorró críticas al proceso de creación de Aguas Santanfesinas SA al indicar que “quedó claro que el objetivo del gobierno (de Obeid) no era crear una empresa pública sino tratar de reprivatizarla de cualquier manera”, en alusión a la escasa representatividad de los municipios. Sin embargo, Lifschitz extendió su análisis al gobierno del actual senador Carlos Reutemann, “responsable de una privatización resistida por la opinión pública donde, desde el primer minuto, comenzaron los incumplimientos de la empresa, avalados por las autoridades que tenían la responsabilidad de controlar el servicio”.
Más acá en el tiempo, el intendente subrayó el hecho de que el Ente Regulador de Servicios Sanitarios (Enress), órgano de control técnico, “quede en manos del ministro de Obras Públicas (Alberto Hammerly), o sea que controlador y controlado son la misma persona”.
Según el intendente, el proceso de Aguas Provinciales “comenzó mal, continuó mal, y terminó mal, por falta de un servicio de calidad y obras de extensión de redes cloacales a partir del 99, y el pago de sobretasa del 13,8 por ciento destinado a fondos con para obras, no para financiar los déficit de la empresa”. Sucede que en Rosario, las obras pendientes se acumulan: ampliación de la planta potabilizadora, que también abastece a otras cuatro localidades y a 1,2 millón de habitantes en total; mejoramiento de la red pluviocloacal que abarca todo el radio antiguo de la ciudad (desde 27 de Febrero hasta Génova y desde Avellaneda hasta el río); la instalación de cañerías en toda la ciudad por una extensión superior a los 15 mil metros, entre ellas. Finalmente, Lifschitz explicitó la voluntad del municipio “de encontrar un punto de consenso” junto a ciudadanía y representantes políticos, aunque advirtió que “se estará ante una opción falsa compremos o no compremos acciones; como están planteadas las cosas, vamos a estar ignorados dentro de la empresa”.
En estos reclamos, también se sumó la voz del concejal Horario Ghirardi, quien elevó un pedido de informes a la provincia sobre el plan de obras que no se realizaron, el destino de los fondos por pago de sobretasa, y la exigencia de que brinden detalles sobre el modo de implementación de un plan de emergencias para concreción de trabajos urgentes. Del encuentro también participaron el intendente de Rufino, Héctor Salvo; concejales de Villa Gobernador Gálvez, Firmat, Capitán Bermúdez y Granadero Baigorria; diputados y senadores provinciales, y la diputada nacional Susana García.
La atención al público ya es normal
La flamante empresa Aguas Santafesinas Sociedad Anónima (Assa) anunció que desde ayer los locales comerciales estarán abiertos en sus horarios habituales para atender las consultas que efectúen los clientes. En el caso de Rosario, la oficina comercial principal está ubicada en San Juan y San Martín. Asimismo, se pueden realizar consultas telefónicas durante las 24 horas al número 0810-777-2000. Assa tomó en sus manos la administración del servicio el miércoles pasado y ya está ejerciendo sus funciones que forman parte de sus responsabilidades en las quince ciudades del área de concesión.
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