Cromañón: Callejeros dicen que son inocentes
El líder de Callejeros, Patricio Santos Fontanet, negó haber incentivado a sus seguidores con el uso de bengalas durante sus recitales y rechazó que su familia haya ingresado alguna vez pirotecnia, como declararon algunos testigos del juicio que se realiza por la tragedia de Cromañón. "Los chicos nunca recibieron un mensaje de mi parte sobre el uso de bengalas y nuestras familias nunca ingresaron pirotecnia", afirmó el músico al declarar por primera vez en el juicio, por sólo dos minutos y leyendo un papel.
"Yo pensé que esa iba a ser una noche inolvidable, pero mi novia falleció y a mi mamá se le quemó el 40 por ciento del cuerpo. ¿Cómo voy a exponer a la gente que yo quería a semejante desastre?", agregó Santos Fontanet.
El escenógrafo de la banda, Horacio Cardell, dijo nte el tribunal oral número 24 que la "cultura bengalera" forma parte del rock, y probó su afirmación exhibiendo videos de recitales de distintas bandas, en todos los cuales el común denominador fue la pirotecnia.
Durante 20 minutos, en una pantalla gigante en la sala de audiencias se exhibieron fragmentos de recitales de grupos como La Renga, Catupecu Machu, Divididos, Las Pelotas y Bersuit Vergarabat, en todos los cuales el público utilizó pirotecnia a granel.
"La cultura bengalera no la creamos nosotros. No la instauramos ni la fomentamos. No estaba a nuestro alcance evitar que el público tirara pirotecnia, pese a que lo pedíamos siempre. Nosotros no podíamos detener esa costumbre", dijo Cardell, en el primer tramo de su declaración.
Los integrantes de Callejeros declaran por primera vez hoy ante el tribunal oral que los juzga por la tragedia de Cromañón, en la que murieron 194 personas tras un recital de la banda. El abogado del grupo, Manuel Gutiérrez, adelantó que cada uno de sus clientes dará su versión de los hechos, que en total se extenderá por 4 ó 5 horas, y que ninguno va a responder preguntas porque "es inútil buscar más explicaciones y no están en condiciones psicológicas" de contestar a las querellas.
Según la acusación fiscal, los músicos están imputados de haber co-organizado con Omar Chabán, el ex gerenciador de Cromañón, el recital que la banda ofreció el 30 de diciembre de 2004 en el boliche de Once.
Los músicos están acusados del delito de estrago doloso agravado por el resultado muerte, que prevé una pena de hasta 20 años de cárcel.
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