“CROMAÑÓN ES EL APRENDIZAJE MÁS BRUTAL QUE HAYAMOS TENIDO”
“Nosotros tenemos que preguntar qué podemos hacer para cuidarnos. Nosotros somos responsables de que las luces no se caigan, del vallado, que en el concierto siempre estén bien, pero ustedes son responsables de sus vida, loco”, agregó.
El Festival Gesell Rock, primer gran evento del género en el país tras la tragedia de Cromañón, se puso en marcha con una enérgica programación en medio de enormes medidas de seguridad y ante una audiencia que en su gran mayoría aguarda a La Bersuit, el plato fuerte de la jornada.
A tres semanas del trunco recital de Callejeros en el boliche del barrio porteño de Once que, hasta el momento, le costó la vida a 191 personas, el rock regresó a la gran escena musical con un encuentro musical que se extenderá hasta la madrugada del lunes próximo.
La primera de cuatro jornadas, tuvo un sesgo marcadamente poderoso con las presencias de 250 Centavos, Vía Varela, La Zurda y Pier, que desde las 18.20 empezaron a ponerle música al predio preparado y celosamente vigilado en el ex Autocine enclavado en la entrada de este juvenil balneario de la costa Atlántica.
Para cerca de la medianoche de ayer fue el turno de Bersuit que con la “Argentinidad al palo” y la presencia de Andrés Calamaro como invitado procuró ratificar su condición como uno de los grupos más convocantes del país.
Como aperitivo de lo musical y a tono con el cruento antecedente, el festival planteó un arsenal de medidas de seguridad que incluyó 130 efectivos de la policía, dos carpas sanitarias, un hospital de campaña, socorristas patrullando, 35 voluntarios, dos salidas de emergencia de 10 metros de ancho cada una, dos unidades médicas de alta complejidad, cuatro médicos y un equipo de emergentólogos.
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